El 'hackeo' deja al Banco de Inglaterra como ingenuo y tacaño

El BCE sortea el problema del acceso a dos velocidades a sus ruedas de prensa pagando emisiones superrápidas

Banco de Inglaterra, en la City de Londres (Reino Unido).
Banco de Inglaterra, en la City de Londres (Reino Unido).

El Banco de Inglaterra se toma muy en serio la divulgación de información confidencial. Tanto es así que cuando da a los periodistas sus primeras impresiones sobre noticias de peso y con potencial para mover el mercado, suele hacerles comparecer por la mañana temprano, los encierra en una habitación y les quita sus teléfonos. De ahí que la revelación de que algunos traders encontraron una manera de conseguir el audio de las conferencias de prensa del gobernador, Mark Carney, antes que nadie es bastante llamativa.

El Banco de Inglaterra informó ayer de que un proveedor de servicios externos del que no dijo el nombre había “abusado” de la señal de audio de sus ruedas de prensa, que se usa como copia de seguridad en caso de que la emisión en vídeo falle, al vender el acceso a ella a otros clientes externos.

Dado que una señal de TV puede ser hasta cinco segundos más lenta que el audio directo –una eternidad en el mundo del trading automatizado de bonos o divisas– es obvio por qué había un mercado para este tipo de negocio.

El diario The Times informó de que las empresas de trading de alta frecuencia pagaron entre 2.500 y 5.000 libras (entre 3.300 y 6.500 euros) por acceder a estos contenidos. El Banco dijo que esto era “totalmente inaceptable” y dijo que había desactivado el acceso del contratista tan pronto como se enteró.

El banco central aún no ha informado de si se ha incumplido algún contrato: solo ha dicho que el feed ha sido “mal utilizado”. Pero en cualquier caso es embarazoso. Aumentar la transparencia en la toma de decisiones ha sido uno de los mantras de Carney desde que asumió el cargo del regulador en 2013. Generar una fuente de audio de reserva para el caso de que la señal de TV se caiga tiene todo el sentido. El insuficiente control de lo que estuviera haciendo el proveedor con él lo tiene menos.

El Banco Central Europeo ha sorteado el problema del acceso a dos niveles mediante la emisión en directo por internet de conferencias de prensa en audio superrápido. De esta manera, todo el mundo, sin importar dónde se encuentre, recibe la misma información al mismo tiempo que los que están sentados en la sala con el presidente del BCE.

Estas transmisiones, sin embargo, cuestan dinero, y dadas las distracciones y tensiones por el Brexit, puede que no abunde en la actualidad. Pero Carney probablemente habría pagado con gusto para evitar que este incidente pesara sobre su despedida, que se producirá en el nuevo año.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías