2020, año crucial para las aseguradoras

La entrada en vigor de IFRS17 tendrá un impacto similar al que tuvo en su día Solvencia II, por lo que el sector debe prepararse a fondo

Para el próximo año se estima que el sector asegurador siga creciendo en la mayoría de sus ramos, debido a la recuperación en la renta de los hogares, ralentización en la caída de desempleo y la previsible subida de tipos en el último trimestre de 2020. Aunque todos los ramos no crecerán por igual, está previsto un alto incremento en el sector de salud, mientras que, por el contrario, el seguro del automóvil, que en la actualidad se haya sometido a una importante guerra de precios, se resentirá debido a la bajada de las matriculaciones, en gran medida por las restricciones medioambientales en las grandes ciudades.

Además, de no haber nuevos retrasos, en enero de 2021 se prevé la entrada en vigor la normativa IFRS 17, por lo que el año que viene promete ser intenso en los procesos de adaptación a nuevas normativas y requerimientos y debido a que las compañías de seguros se enfrentarán a uno de sus mayores desafíos, ya que IFRS17 no será un simple cambio contable sino que afectará a todas sus operaciones.

La entrada en vigor de IFRS17 tendrá un impacto similar al que tuvo en su día Solvencia II, por lo que las aseguradoras deben prepararse a fondo. El reto es elevado tanto a nivel conceptual como tecnológico, y pese a que hay diversos grados de preparación para el cambio en el sector, hay entidades que corren el riesgo de quedarse atrás en el análisis de gaps y enfoque metodológico para llevar a cabo la adaptación a la nueva normativa.

Asimismo, en 2020 se producirá la próxima revisión de Solvencia II, que desde que entró en vigor en enero de 2016, las compañías españolas han adaptado sus procesos a esta norma con mayor o menor grado de automatización, en función de su tamaño y necesidades. A ello se suma la entrada en vigor de la Ley de Distribución de Seguros y Reaseguros Privados, en la que las aseguradoras españolas deben continuar trabajando en la adaptación a la normativa en base a los borradores y directivas europeas.Por otro lado es de destacar, que las aseguradoras se enfrentan a grandes retos, que van desde el cambio de los hábitos de los clientes, con la utilización generalizada de canales online, tanto en la compra como en la declaración de siniestros; pasando por la entrada de nuevas Insurtech o consolidación de las existentes.

Por último deben añadirse los riesgos emergentes tales como ataques cibernéticos, protección de datos, daños medioambientales, riesgos reputacionales, así como los efectos demográficos con el envejecimiento de la población y su impacto en la longevidad. Una correcta evaluación y predicción por parte de las compañías de estos y otros riesgos debe conllevar una mayor inversión en métricas y técnicas predictivas avanzadas, así como la adecuada optimización y desarrollo en los modelos actuales. En conclusión, este entorno provocará que el próximo año sea crucial para el sector, por lo que la digitalización de procesos es una gran oportunidad que tienen las aseguradoras para adaptarse a todo este tipo de cambios, ya que requieren de un tratamiento de la información de la compañía fiable y de calidad.

Xavier Plana es CEO de AV Group