Sector aéreo

Airbus gana a Boeing la batalla de dos años por el vuelo más largo

El fabricante europeo consigue el contrato de la aerolínea Qantas y proveerá su modelo A350-1000 para los vuelos de 20 horas

Modelo Airbus A350-1000.
Modelo Airbus A350-1000.

La aerolínea Qantas ha inclinado la balanza en la disputa entre Airbus y Boeing por el suministro de aviones para los vuelos más largos del mundo, que superan las 20 horas y se encuentran en fase experimental. La aerolínea australiana se ha decantado por el fabricante europeo, según ha dado a conocer este viernes a través de un comunicado. La compañía estadounidense pierde una batalla que había empezado hace dos años, cuando Qantas animó a los dos gigantes de la industria a competir para proveer sus modelos de avión para la ruta entre Nueva York y Sydney y entre Londres y la ciudad australiana.

Qantas Airways ha escogido el modelo A350-1000 de Airbus y ha señalado en el comunicado que hará un pedido de un máximo de doce aviones. El bautizado como proyecto Sunrise, que este año ha empezado a realizar vuelos de prueba, prentende hacer realidad esta ruta de largo recorrido sin escalas durante la próxima década. 2022 o 2023 son las fechas en el punto de mira de Qantas para empezar la ruta comercial entre Sydney y Nueva York y Londres. 

Sin embargo, el vuelo con el que comenzaron las pruebas, tenía la firma manufacturera de Boeing: un 787-9 Dreamliner. Tras ganar el contrato, Airbus toma el relevo a su competidor directo con un escollo todavía por resolver: encontrar un avión que pueda hacer la ruta de 20 horas y tener combustible suficiente para las situaciones de emergencia. Para ello, Airbus colocará un tanque adicional en el A350. El director comercial del fabricante europeo, Christian Scherer, ha asegurado en un comunicado que "esperamos trabajar juntos para hacer realidad los servicios sin paradas entre ciudades, como este entre Sydney y Londres". 

Los dos grandes distribuidores de aviones están enfrascados en una disputa por los vuelos de largo radio. Las aerolíneas Iberia y Aer Lingus, integradas en IAG, aununciaron un pedido de 28 Airbus A321XLR en el salón de la aeronáutica de París.El objetivo, volar entre continentes con aviones de un solo pasillo. 

El A321XLR se distingue porque ser el único de un pasillo que vuela 8.700 kilómetros o 4.800 millas náuticas, permitiendo desde España llegar a Brasil o entrar en Estados Unidos. Aer Lingus, con base en Irlanda, ya había mostrado su interés en operar directamente desde Dublín con Estados Unidos, con vuelos de esta naturaleza, más económicos y competitivos.

También este año aerolíneas como la portuguesa TAP y Jet Blue, de bajo coste, anunciaron que comenzarán rutas transatlánticas entre Europa y América con aviones de un solo pasillo. En este caso, también Airbus se anotó el contrato. 

Año negro para Boeing

La compañía con base en Chicago ha emitido este viernes un comunicado en el que lamenta la decisión de Qantas. "Lo respetamos y esperamos continuar con nuestros acuerdos de colaboración con la aerolínea", ha precisado el fabricante. 

El año 2019 ha estado atravesado de problemas para Boeing. La compañía radicada en Chicago tiene todos sus aviones del modelo 737Max aparcados desde marzo. Las autoridades internacionales impusieron un veto al modelo más vendido del fabricante después de dos accidentes de avión, en Indonesia y en Etiopía, en un plazo de apenas cinco meses. En ellos murieron 346 personas. Boeing dio a conocer este diciembre que se está planteando parar la fabricación de este modelo

Además, en octubre se detectaron daños en la estructura de aproximadamente el 5% de los aviones de la antigua versión del 737 tras unas inspecciones de urgencia, según cálculos de la compañía.

Vuelos ultralargos: Implicaciones para la salud

Abordar las implicaciones para la salud de los vuelos ultralargos es fundamental para Qantas, informa Bloomberg. La compañía debe obtener el permiso del regulador de aviación civil de Australia para que la tripulación de cabina esté en servicio más de 20 horas. La aerolínea también necesita un nuevo acuerdo con los pilotos que volarán las rutas extralargas en nuevos aviones.

Gestionar el agotamiento del personal por los viajes muy largos es un problema para toda el sector. Según el último manual de gestión de fatiga de IATA, algunos tripulantes de cabina pueden pasar casi 21 horas despiertos el día de un vuelo de larga distancia, incluso cuando su periodo de servicio es inferior a 10 horas.

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