Hacer rentable Aston Martin es una tarea digna del agente 007

El multimillonario canadiense Lawrence Stroll podría estar reuniendo un consorcio para comprar la firma

Aston Martin V8 Vantage Spec de 1975.
Aston Martin V8 Vantage Spec de 1975.

La próxima película de James Bond se titulará Sin tiempo para morir. Es una sensación que también podría aplicarse a la marca de coches favorita de Bond, Aston Martin Lagonda. Su acción se disparó un quinto el jueves después de que la revista Autocar dijera que el multimillonario canadiense Lawrence Stroll podría estar reuniendo un consorcio para pujar por una participación mayoritaria. Obtener un rendimiento decente de la inversión sería tarea para 007.

Las acciones de Aston Martin habían caído un 74% entre su debut en Bolsa en octubre de 2018 y el cierre el miércoles. La firma redujo sus objetivos de ventas y sus previsiones de beneficios en julio y en noviembre anunció pérdidas de 109 millones de euros para los tres primeros trimestres de 2019. Un nuevo accionista tendría que aplicar impresionantes trucos financieros para producir una inversión financieramente gratificante.

Digamos que hubiera una oferta con una prima del 30%. Incluyendo 950 millones de euros de deuda neta, eso valoraría la empresa en 2.700 millones. Para obtener un retorno del 12%, una estimación razonable del coste del capital de Aston Martin, el nuevo dueño tendría que generar algo menos de 330 millones, después de impuestos.

Es una cifra alta para un fabricante atribulado. Incluso si Aston Martin puede alcanzar el margen operativo del 20% que antes tenía como objetivo, necesitaría obtener alrededor de 2.000 millones de ingresos, un 25% más que la estimación de ventas para 2020, 1.650 millones según Refinitiv. Incluso eso es un cuarto más alto de lo que se espera que consiga este año. Dependería en gran medida del éxito del nuevo utilitario deportivo, aún no testado.

Stroll, al menos, está familiarizado con las apuestas automovilísticas caras: ya es dueño del equipo de Fórmula 1 Racing Point, en el que corre su hijo. Puede que garantizar la salud financiera de Aston no sea su principal objetivo. Eso sería un magnífico trabajo, porque el historial reciente de caída de ingresos y desaparición de márgenes hace que una gran subida de las ventas parezca tan descabellada como el próximo argumento de la película de Bond.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías