El doble cese en la cúpula de Expedia es expeditivo y conveniente

Había caído un tercio con el CEO despedido, peor que TripAdvisor y Booking, que perdieron un 5% en ese período

Estand de Expedia en una feria de turismo en Berlín (Alemania).
Estand de Expedia en una feria de turismo en Berlín (Alemania).

Cuando una empresa echa a la vez a su CEO y a su jefe de finanzas, es que algo va muy mal. En el caso de Expedia, hay razones para pensar que se empezarán a arreglar las cosas. El miércoles, el presidente, Barry Diller, y su consejo dieron la patada al CEO, Mark Okerstrom, y al jefe financiero, Alan Pickerill, culpando a un desa­cuerdo sobre la estrategia de la agencia de viajes online. Diller y su ayudante supervisarán la gestión. Aunque el alboroto es malo, el mensaje en este caso es bueno. La acción subió un 6% en el día.

No puede ser fácil despedir a alguien que lleva 13 años en la firma, pero el mandato de Okerstrom habla por sí mismo. Desde que tomó el timón en agosto de 2017 de manos de Dara Khosrowshahi, ahora jefe de Uber, la acción de Expedia había dado rendimientos negativos a los accionistas. Había caído un tercio, peor que sus rivales TripAdvisor y Booking, que perdieron un 5% en el mismo período.

Diller, que posee todas las acciones de Clase B de Expedia, presumiblemente se cansó de que la reorganización de la compañía no tuviera éxito. El plan había sido juntar las muchas marcas de la compañía, incluidas Orbitz, Hotwire y Hotels.com, con una mejor tecnología. Pero un brutal profit warning en noviembre, con el que Okerstrom redujo a la mitad las previsiones de crecimiento del ebitda para el año, laminó más del 25% de la cotización.

Hay dos cosas alentadoras respecto a los ceses. En primer lugar, Diller dice que cree que Expedia puede crecer el año que viene tejiendo mejor su cartera y dirigiendo el enfoque a los clientes corporativos. En segundo lugar, él mismo vuelve al asiento del conductor, al menos por un tiempo, para ayudar a que eso suceda.

Más Diller debería venir bien, dado su historial en otros lugares. Mientras Okerstrom dirigía Expedia, su antigua empresa matriz IAC/Interactive, que preside Diller, duplicó su valor de mercado. El servicio de citas Match, otro miembro de la familia corporativa, lo cuadruplicó. Cambiar tan rápidamente la gestión es duro –y se ve rara vez–, pero el destino importa más que el trayecto.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías