Alcanzar los ODS de la ONU exige un compromiso por parte de todos

La existencia de importantes proyectos en las compañías españolas es fruto de un compromiso creciente que se refleja ya en acciones concretas

El pasado 25 de octubre, Cinco Días comenzó a publicar un amplio, completo y exhaustivo análisis sobre los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fijados por Naciones Unidas para 2030, así como sobre el grado de compromiso de las empresas españolas con esa exigente agenda. Ese respaldo informativo, el más amplio realizado en la prensa española, nos ha permitido no solo profundizar en cada uno de los requerimientos ligados a los objetivos de la ONU, sino también constatar con satisfacción la existencia de importantes proyectos en las compañías españolas. Todos ellos son fruto de un compromiso creciente que va más allá de la corrección política y que se está reflejando ya en acciones concretas, transformando objetivos en realidad, como reza el lema del Observatorio ODS. España es en estos momentos el país con mayor número de empresas adheridas a la agenda 2030 de los ODS, con más de 1.500 sociedades contabilizadas en la Red Española del Pacto Mundial, el 60% de ellas pymes, lo que se traduce en una participación activa en todas las materias que aborda la hoja de ruta de la ONU, aunque con especial hincapié en tres áreas: la lucha contra el cambio climático, el impulso al crecimiento económico y la generalización del principio de a igual trabajo, igual salario.

Para alcanzar los ambiciosos objetivos marcados por la ONU, que incluyen desde la erradicación de la pobreza y el hambre hasta la reducción de desigualdades, el consumo responsable o la protección de los fondos marinos, es imprescindible generar un compromiso efectivo por parte de todos, especialmente de los Gobiernos, las empresas y las organizaciones no gubernamentales, los tres grandes pilares de los que depende el éxito de la agenda. En el caso del sector privado, la apuesta por los ODS no está ni mucho menos reñida con el fin primario de la empresa, que es generar valor para la organización y sus accionistas, sino todo lo contrario, puesto que tanto la sociedad como el propio mercado están llamados a tener cada vez más en cuenta el compromiso con la sostenibilidad a la hora de evaluar y valorar a las organizaciones.

Entre los obstáculos que pueden ralentizar el avance en la agenda de sostenibilidad figuran tendencias preocupantes como la del proteccionismo comercial, conflictos geopolíticos que afectan a la inversión y generan incertidumbre y el riesgo, siempre latente, de que el compromiso empresarial se estanque o se tranforme en un esfuerzo de mínimos. El impulso por parte de los Gobiernos, a través de una legislación flexible que favorezca la inversión en estas áreas, así como el compromiso de las cúpulas directivas puede y debe jugar un papel clave en ese proceso.