Menos del 1% de los asalariados cambia de región por trabajo

La cifra crece por quinto año consecutivo pero el ritmo de avance cae del 11% al 3% en mitad de la desaceleración, según los datos de la Agencia Tributaria

El número de españoles que cambian de región por trabajo sigue creciendo año a año, aunque el último dato no parece inmune a la de­saceleración de la economía. En 2018, un total de 144.145 asalariados se mudaron de comunidad autónoma por motivos laborales, según la última estadística de movilidad geográfica que ha realizado la Agencia Tributaria en base a los datos fiscales de los contribuyentes. La cifra, que supone únicamente el 0,9% de los asalariados del sector público y privado, ha experimentado un incremento del 3,28% frente a los 139.566 desplazados laborales registrados en el ejercicio 2017, cuando el aumento registrado frente a 2016 fue del 11,2%.

Pese a esta evidente ralentización, con este año se suman ya cinco ejercicios consecutivos al alza, si bien persiste una importante brecha con los niveles precrisis: en 2008 se desplazaron de autonomía 224.000 trabajadores por causas laborales. La evolución al alza, en todo caso, tiene mucho que ver con la recuperación económica y la reactivación del empleo, si bien las cifras estadísticas del fisco solo incluyen a trabajadores por cuenta ajena que cambian de región de un año al siguiente. Es decir, quedan fuera de estas cifras los parados que cambian de comunidad para encontrar empleo, los autónomos y empresarios individuales que cambian de sede o los movimientos que afectan a País Vasco y Navarra, que al contar con un sistema fiscal propio son regiones cuyos movimientos de asalariados no quedan recogidos en la estadística que realiza la Agencia Tributaria.

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Un año más, la región que más asalariados ha captado ha sido Madrid, a donde en 2018 llegaron 40.939 nuevos trabajadores. Aunque también es la comunidad que más asalariados abandonan, un total de 26.269 en este caso, su saldo positivo es el más alto de todo el país: Madrid ganó 14.670 nuevos trabajadores en 2018. La cifra, eso sí, se sitúa por debajo de los 17.427 nuevos asalariados sumados en 2017. Los empleados atraídos por Madrid el año pasado provenían fundamentalmente de Castilla-La Mancha (8.616), Andalucía (8.402) y Castilla y León (5.766). A su vez, el grueso de los que abandonaron la región se dirigieron a Castilla-La Mancha (6.557), Andalucía (3.778) y Cataluña (3.465).

Del lado contrario, Andalucía volvió a ser en 2018 la comunidad que más fuerza laboral perdió, con la salida neta de 9.048 personas en el año. Pese a la fuerte recuperación de trabajadores en el mismo ejercicio, con la llegada de 14.498 personas, la cifra no pudo compensar que la región sufriera la mayor pérdida de asalariados del territorio español por detrás de Madrid: 23.546 trabajadores dejaron Andalucía. En este caso, eso sí, el saldo neto negativo de la región es algo inferior al del ejercicio previo en unos 300 empleados.

Los andaluces parten fundamentalmente a Madrid, como se ha visto; así como hacia Cataluña (3.998) y Baleares (2.273).

Cataluña, de otra parte, recibió 19.225 asalariados nuevos en 2018 mientras perdió otros 14.052, arrojando un saldo positivo de 5.173 nuevos trabajadores en el año, tres centenares menos que en 2017.

En total, solo cinco regiones cerraron el ejercicio con un saldo positivo, al haber recibido más asalariados de los que abandonaron el territorio. Además Madrid y Cataluña, ya citadas, fue el caso de Baleares (3.861 más), Canarias (1.371 más) y La Rioja (89). El resultado es similar al registrado un año antes con la diferencia de que sale del listado de receptores netos Murcia, que en esta ocasión pierde 50 efectivos.

Así, además de las comunidades andaluza y murciana, en 2018 acabaron perdiendo asalariados Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Castilla- La-Mancha, la Comunidad Valenciana, Extremadura y Galicia.

En cuanto al perfil de los asalariados que cambian de comunidad, nueve de cada diez tenían nacionalidad española y el 56% eran hombres, frente al 44% de mujeres. Por edades, el 48% tenía entre 26 y 35 años; el 40% de 36 a 55; el 9% menos de 26 años, y solo un 5% superaba los 55 años de edad.

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