Vueling acuerda acercar el salario de sus pilotos “al de otras compañías”

La aerolínea y el sindicato Sepla acuerdan el texto del III convenio de los pilotos

Un avión A320-200 de Vueling sobrevuela la torre de control del aeropuerto de Barcelona-El Prat.
Un avión A320-200 de Vueling sobrevuela la torre de control del aeropuerto de Barcelona-El Prat.

La aerolínea de bajo coste Vueling ha alcanzado un acuerdo con sus pilotos, representado por el Sepla, sobre el contenido del III convenio colectivo. La empresa del grupo IAG y sus trabajadores han pactado mejoras salariales que, según el Sepla, “acerca a los pilotos de Vueling a los niveles salariales de los pilotos de otras compañías”.

El colectivo debe ratificar aún el preacuerdo en una asamblea, pero esta mañana se han anticipado avances en políticas de conciliación de la vida laboral y familiar, o en el diseño de las programaciones.

El colectivo debe ratificar aún el preacuerdo en una asamblea, pero esta mañana se han anticipado avances en políticas de conciliación o en el diseño de las programaciones

Los representantes de la plantilla han negociado desde la base de un acuerdo alcanzado en el seno del colectivo el pasado verano. Este incluía asuntos relacionados con las programaciones, horarios y la citada conciliación.

El nuevo convenio, que de ser aprobado estaría vigente hasta 2023, recogerá la ampliación en la edad de los hijos para solicitar la reducción de jornada, hasta los 16 años. También se ofrece la posibilidad de que los pilotos puedan quedarse en la empresa en caso de perder la licencia de vuelo, y se racionalizan las jornadas a través de un patrón 5-4 (5 días trabajando, 4 libres) durante todo el año.

Relaciones estratégicas para IAG

Este principio de acuerdo en Vueling resta incertidumbre sobre la evolución de la low cost catalana y, por extensión de IAG. El holding ya reconoció al cierre del tercer trimestre un impacto de 155 millones en el beneficio de las operaciones motivado esencialmente por la primera huelga de pilotos de British Airways (días 9, 10 y 27 de septiembre) ante las discrepancias de aerolínea británica y sus trabajadores sobre el futuro convenio. Esos paros supusieron el pasado mes de septiembre la cancelación de 2.325 vuelos, la reprogramación de otros 2.196 y la aplicación de "políticas comerciales flexibles" en 4.070 operaciones.

Vueling, por su parte, venía de un 2018 marcado por el conflicto con sus pilotos, que llegaron a la huelga en el mes de abril, dejando centenares de vuelos en tierra. El Sepla se quejaba entonces de que el salario de los comandantes y segundos de Vueling era un 30% inferior al que ofrecían otras competidoras de bajo coste. De hecho, la sección sindical argumentaba que los conceptos fijos del salario estaban entre un 30% y un 60% por debajo de los que reciben sus colegas de Easyjet o Ryanair

También se demandaba por entonces que los 200 pilotos basados en el extranjero tuvieran las condiciones del convenio español, o que se dieran garantías de crecimiento de producción en España si se decidía potenciar las bases en Francia e Italia. Sobre estos últimos puntos, la dirección se negó a firmar compromisos de producción, evitando mezclar asuntos laborales con estartegia comercial, lo que dificultó las negociaciones.

El sindicato habla ahora de meses "duros" de negociación y de la "consolidación de una etapa de entendimiento con nuestra compañía que se inició este verano".

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