El temor a la reforma fiscal de PSOE-Podemos adelantará el reparto de dividendos

El REAF asume que a las compañías les convendría anticipar el pago, como ya hicieron en 2018 tras el pacto presupuestario, ante la posibilidad de que la medida se retome

El presidente del Gobierno en funciones Pedro Sánchez y el líder de Unidas Podemos.
El presidente del Gobierno en funciones Pedro Sánchez y el líder de Unidas Podemos. REUTERS

El temor a que el Gobierno de coalición pactado entre PSOE y Unidas Podemos salga finalmente adelante y termine retomando la reforma fiscal que acordaron en el plan presupuestario de 2019 provocará previsiblemente un nuevo anticipo del pago de dividendos por parte de las empresas para eludir un incremento del gravamen.

Así lo han asumido esta mañana desde el Consejo General de Economistas y el Registro de Asesores Fiscales (REAF), durante la celebración de las XXIII Jornadas Nacionales de este último organismo, que se celebran este jueves y viernes en Valencia.

"Si va a hacer una modificación de la doble imposición, me imagino que muchas compañías repartirán dividendos antes de que la norma se modifique", ha asumido el presidente del REAF, Jesús Sanmartín, argumentando que "cuando hay un cambio tributario, la gente se pone inquieta y anticipa operaciones".

La reforma fiscal pactada por PSOE y Podemos a finales del año pasado incluía dos factores que pueden influir en esta anticipación del reparto de dividendos. De un lado, la norma buscaba rebajar al 95% la exención sobre el reparto de dividendos de filiales en el extranjero, lo que en la práctica supone aplicar un gravamen del 25% sobre el 5% de esas ganancias, arrojando un tipo del 1,25% sobre el total.

Un planteamiento que arroja varios problemas prácticos, de un lado por el riesgo de doble imposición, si esos beneficios ya tributan en el extranjero, y de otro, advierte Juan José Enrique Barbé, responsable del Consejo de Economistas de Valencia, porque muchos grupos empresariales en forma de pirámide, con filiales que tienen subfiliales, lo que puede provocar que el reparto de dividendos entre unas y otras acabe siendo gravado cada vez, "en un efecto cascada", arrojando un tipo del 5% en lugar del 1,25%, por ejemplo. Los economistas confían en que si el nuevo Ejecutivo retoma esta medida, corrija ese efecto.

En paralelo, la reforma incluía un incremento del 23% al 27% del tipo máximo que opera sobre las ganancias del ahorro de más de 50.000 euros en aquellas bases imponibles superiores a 140.000 euros.

Estos anuncios, según detectó la propia Agencia Tributaria, ya provocaron "un adelantamiento del reparto de beneficios" de muchas empresas a "los meses finales" de 2018 "para evitar el cambio en la tributación" que se esperaba que el Gobierno socialista impulsara durante 2019.

Como resultado, las retenciones sobre dividendos correspondientes a diciembre de 2018 se incrementaron un 30%, alcanzando los 730,9 millones de euros, la mayor cifra desde junio de 2012. A su vez, el volumen de rentas asociadas al capital mobiliario creció un 16%, principalmente por el aumento de dividendos.

Aquella propuesta, incluida en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado, fue finalmente tumbada con estos en el Parlamento ante los votos en contra de los partidos de la derecha y los secesionistas catalanes, derivando en la convocatoria electoral del 28A.

Ahora, sin embargo, tras el rápido pacto entre PSOE y Podemos para impulsar un Gobierno de coalición después de los resultados del 10N, la perspectiva es que si el nuevo Ejecutivo logra los apoyos parlamentarios que requiere para salir adelante, traten de impulsar la reforma fiscal que ya planearon para 2020.

"Ante esta posibilidad, muy cierta, hay interés en mover dividendos en diciembre", ha confirmado el decano de los economistas valencianos sobre la inquietud que están mostrando los empresarios ante el posible cambio normativo.

Lo mismo podría ocurrir con otras de las propuestas tributarias del posible Gobierno de coalición, como la propuesta socialista de armonizar los impuestos tributarios para evitar la competencia fiscal desleal entre comunidades, de la que acusan por ejemplo a Madrid.

"Si se fuera a poner una tributación mínima en Sucesiones y Donaciones, un madrileño estaría interesado en donar antes" de que la medida se apruebe, concede Luis del Amo, secretario técnico del REAF, asumiendo que anticipar la operación "sería una medida buena para ese contribuyente, que evitaría la nueva tributación". Del Amo alerta, eso sí, del riesgo de que la donación anticipada acabe pasando factura en renta o el impuesto de plusvalías.

Estas anticipaciones, en todo caso, solo tendrían sentido si la reforma fiscal se aprueba ya para el ejercicio 2020. "Si nos cambian la norma por real decreto a finales de diciembre, eso en principio afecta a todo el ejercicio 2019, salvo que se apruebe una norma transitorio, con lo que no sé si las operaciones hechas antes se iban a librar" de tributar más, matiza Del Amo.

"Hay que tener tranquilidad. No sabemos todavía qué tipos de medidas se van a tomar", matiza en todo caso Sanmartín, que pide prudencia hasta ver si el nuevo Ejecutivo se forma y aclara su hoja de ruta económica.

Un mensaje al que se ha sumado el presidente del Consejo de Economistas, Valentín Pich, que ha recordado que la ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, que se ha anunciado que sería la vicepresidenta económica del nuevo Gobierno, está "haciendo declaraciones bastante claras, nítidas, por ejemplo sobre la reforma laboral", avanzando que no tomarán medidas drásticas y que el nuevo Ejecutivo impulsará una política económica moderada.

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