La España vaciada también lo está de grandes patrimonios

Los datos de la ‘Lista Forbes’ ofrecen una aproximación de la concentración de las principales fortunas

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La conocida como España vaciada se queda desierta y yerma. Y aunque posiblemente sea el menor de los problemas de estas provincias, el vacío también se traslada a los grandes patrimonios. Según datos de Forbes, hechos públicos a comienzos de noviembre, las 100 principales fortunas españolas –que en total ostentan casi 150.000 millones de euros– tienden cada vez más a la concentración. Regiones como Castilla y León, Comunidad Valenciana o Murcia pierden riqueza, y otras como Extremadura, Castilla-La Mancha o La Rioja ni siquiera la generan, quedándose sin ninguno de los 100 mayores patrimonios. Solo Asturias, y sobre todo Madrid, atraen a fortunas que han nacido en otras zonas, aunque el caso del Principado es casi anecdótico. Por su parte, Galicia, Aragón, Andalucía y los dos archipiélagos consiguen al menos retener a las suyas.

El centenar de grandes riquezas, con nombres como Amancio Ortega (fundador de Inditex) y su hija Sandra, Rafael del Pino (presidente de Ferrovial) o Miguel Fluxá (presidente de Iberostar), concentra a un espectro muy reducido y peculiar, con unas características difícilmente exportables al resto de la población. Sin embargo, al analizar el conjunto de ricos del país, el fenómeno de la concentración se repite y va a más, tal y como explican varios grandes bancos. Esto no quiere decir que no haya importantes patrimonios en provincias con densidades menores de población, pero sí que “la mayoría estén en Madrid, Cataluña, País Vasco, Comunidad Valenciana, Baleares y Galicia”, afirma Eliseo Cervera, responsable de banca privada de Citi para España y Portugal.

Detrás de estos movimientos no se esconden razones fiscales, ya que el conocido como dumping fiscal no tiene gran importancia al hablar de activos muy difíciles de trasladar o mover, como una empresa, con su sede, infraestructuras o trabajadores, según afirman los consultados. "Es prácticamente imposible que una región tenga los mecanismos suficientes para poder crear una oferta competitiva lo suficientemente atractiva”, prosigue el responsable de gestión de riqueza en el departamento de banca privada de una conocida entidad española. Así, añade, la concentración de los grandes patrimonios es en cierta manera tanto causa como consecuencia de la despoblación: “Hoy, estos perfiles necesitan de centros urbanos e industriales, de zonas que cuenten con todos los servicios necesarios para poder gestionar sus patrimonios”.

Pero hay más. Detrás de este fenómeno también están los cambios acaecidos en los últimos años en cuanto a la tradición y el origen del patrimonio, tal y como señala Cervera: “Lo que ha venido siendo conocido como dinero viejo, de herencia, de nombre, tiene en España cada vez menos peso. Son patrimonios ilíquidos con activos que normalmente no son productivos o tienen un retorno bajo, y que a lo largo de los años tienden a ir a menos. Si analizamos de dónde procede hoy el dinero, viene de grandes empresas que cotizan y que convierten en millonarios a sus accionistas”, prosigue. Para ello, sentencia, es indispensable contar con un tejido industrial grande, donde haya más población y más infraestructura con la que poder desarrollarse. “Antes, las grandes fortunas estaban muy relacionadas con la familia, la procedencia, los títulos nobiliarios. Hoy su origen es fundamentalmente empresarial, y para eso lo normal es que estén en grandes centros industriales o financieros”, recalca Cervera.

De hecho, según los datos recopilados por Forbes, de los casi 150.000 millones de euros que posee la muestra de los 100 más ricos de España, más de 120.000 millones se mueven únicamente entre Galicia, Madrid y Cataluña. Las siguientes regiones con más patrimonio –dentro de este selecto grupo- son Comunidad Valenciana, Baleares y País Vasco, que suman otros 15.000 millones. Tal y como cuentan los expertos consultados, analizando lo que ocurre con fortunas menores (de entre 10 y 100 millones de euros) , provincias como Badajoz, Teruel, Guadalajara, Ciudad Real o Soria están prácticamente huérfanas.

Antes, las fortunas nacían de la familia o la nobleza, hoy su origen es empresarial

En opinión del directivo de Citi, esta no es una tendencia exclusivamente española, ya que “esta concentración también ocurre en otros países como Francia, Reino Unido o Estados Unidos”. Sin embargo, matiza el responsable de grandes fortunas de otro gran banco suizo con actividad en España, “creo que aquí va a más, porque si bien la gran ciudad tiene cada vez más peso en todas las economías desarrolladas, en otras zonas como Francia, Italia y Alemania las provincias que rodean a las capitales aún tienen cierto peso industrial y financiero. Hablamos, por ejemplo, de Nantes, Milán o Múnich. En España, por el contrario, casi todo gira en torno a Madrid”.

Esta concentración, sin embargo, no tiene mayores consecuencias en el trabajo de los gestores de banca: “En Citi tenemos clientes en prácticamente todas las comunidades, y para gestionar sus activos no hay mayores dificultades que las de llegar a donde están. En una visita puede haber problemas de logística y de tiempo. Es la única diferencia que puede haber”, señala Cervera. La mayor traba, apunta el portavoz de la otra entidad suiza, es que estos patrimonios suelen estar relacionados “con el mundo agrícola, con la viticultura, el aceite o el turismo. Son activos muy diferentes a los que se manejan en las grandes compañías. Esa es la mayor diferencia”.

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