Talgo y Globalia se alían para entrar a competir con Renfe en el AVE

Adif recibe cuatro solicitudes, entre las que también figuran las de SNCF y los dueños de Air Nostrum, para operar en el transporte de viajeros a partir de diciembre de 2020

Imagen de archivo de un tren AVE de Renfe.
Imagen de archivo de un tren AVE de Renfe. Europa Press

Adif ha confirmado esta mañana que tiene cuatro candidatos en firme para competir por el transporte de pasajeros en ferrocarril a partir de la liberalización de diciembre de 2020. La empresa pública ha eludido ofrecer la identidad de los solicitantes de capacidad en la red de alta velocidad y larga distancia, pero en el mercado se da por descontado la participación de Renfe, la francesa SNCF, el fabricante de trenes Talgo, y la sociedad ILSA, vinculada a los propietarios de la aerolínea Air Nostrum. Algunos de ellos han confirmado esta mañana su presencia.

ILSA trasladó ayer su candidatura "junto a un potente socio industrial", citan fuentes de la compañía. Sin mayor información oficial al respecto, distintas fuentes especulan con una posible alianza con un operador europeo de ferrocarril.

Talgo, por su parte, ha dado entrada a Globalia, grupo con intereses en el transporte a través de Air Europa. Cierra este consorcio con rol financiador el fondo Trilantic, accionista de la propia Talgo. El fabricante, especializado en la producción de material rodante para la alta velocidad, creó previamente una filial bautizada como Motion Rail para acudir a este proceso. Al frente de la misma está la exministra de Economía, Elena Salgado.

Renfe, por su parte, ya había hablado días atrás de su disposición a trasladar a Adif una petición de capacidad de máximos con la intención de mantener el liderazgo en los servicios comerciales de transporte de pasajeros.

El proceso

Adif dio anoche por concluido el plazo para la presentación de solicitudes de capacidad marco. Para la compañía que preside Isabel Pardo de Vera, la presencia de cuatro firmas muestra el interés del mercado por operar en la red española y respalda el trabajo realizado por la propia Adif.

A partir de este punto, una comisión de valoración debe analizar la documentación presentada por los cuatro grupos. Esa comisión está compuesta por tres equipos de técnicos de la propia Adif, quienes tendrán que estudiar la validez de las solicitudes en los campos administrativo, financiero y técnico. Además, las propuestas deben ser compatibles entre sí. Con los resultados de este estudio ya sobre la mesa, el consejo de administración de Adif dará a conocer los candidatos adjudicatarios para establecer acuerdos de capacidad marco, pasando primero por el filtro de la CNMC.

El calendario de la liberalización establece que antes del 15 de marzo estén firmados esos acuerdos de capacidad.

Los potenciales competidores de Renfe en los servicios de AVE han podido demandar capacidad en cualquier línea de la red, pero Adif decidió priorizar el acceso de los operadores a las principales líneas de alta velocidad a través de los citados acuerdos marco.

Esta capacidad a largo plazo se ha estructurado en tres paquetes, A, B y C, en función del número de surcos o circulaciones por día. Adif debe intentar acomodar toda la demanda, pero en caso de que haya un déficit de capacidad en cualquiera de los corredores, la empresa dependiente de Fomento priorizará la asignación de surcos en función del uso propuesto por los operadores, por un plazo de diez años, en el global de la red.

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