El robot de Tecnalia que fichó el laboratorio nuclear de Idaho

El autómata permite manipular material radiactivo a distancia

Darts ayudó a elevar un 6% los ingresos del centro tecnológico en 2018

Darts robot Tecnalia
Darts, el robot fabricado por Tecnalia para el Laboratorio Nacional de Idaho. Tecnalia

Yogui y Bubu ya no son solo los ositos simpáticos que roban cestas en el parque de Yellowstone. Ahora también trabajan para el Laboratorio Nacional de Idaho (INL). La nueva ocupación se la deben a una empresa vasca. Tecnalia, corporación tecnológica con sede en San Sebastián, ha puesto esos nombres a los brazos del robot que ha fabricado para el centro estadounidense líder en investigación nuclear.

El robot se llama Darts (acrónimo en inglés de sistema robótico teleoperado de doble brazo) y su trabajo consiste en manipular material que ha sido expuesto a radiación para someterlo a pruebas que luego permitan mejorar la seguridad de las instalaciones nucleares.

Yogui y Bubu (Boo-Boo en inglés) sujetan con sus pinzas estas piezas y las mueven dentro de una cámara radiológica. Las articulaciones son controladas a distancia por un operador que se encuentra fuera de la celda protegida para evitar que la radiación le haga daño.

El operador usa unas gafas de visión 3D y guía los movimientos de la máquina con dos palancas de mando parecidas a los joysticks de las consolas de videojuegos. Unos sensores le transmiten al tacto lo mismo que sienten Yogui y Bubu cuando tocan las muestras. De ese modo, puede saber si necesita aplicar más fuerza para sujetar, mover o levantar las piezas.

“El sistema reproduce fielmente los movimientos de las manos del operador. El manejo así es más preciso, seguro e intuitivo”, afirma Jesús Valero, subdirector general de tecnología de Tecnalia.

La corporación fabrica una segunda unidad para una farmacéutica y negocia otros dos contratos con mineras

Darts desciende de un robot diseñado anteriormente por la corporación vasca con fines quirúrgicos. El desarrollo llamó la atención del laboratorio del Departamento de Energía de Estados Unidos, que encargó a Tecnalia la fabricación de una unidad similar, pero adaptada a las necesidades del centro.

El contrato se firmó en enero de 2018 y cumplió a inicios de este año con la entrega de la máquina. El proyecto contó con un presupuesto de medio millón de euros que asumió el INL.

Ahora Tecnalia fabrica un segundo ejemplar para una empresa farmacéutica europea y negocia con compañías mineras el cierre de otros dos pedidos.

Gracias a proyectos como el de Darts, el año pasado la facturación de Tecnalia proveniente de acuerdos con empresas se incrementó en 6,5 millones de euros, un 12%, hasta rebasar ligeramente los 50 millones. Los ingresos totales de la corporación, es decir, incluyendo los proyectos financiados por Administraciones públicas, aumentaron un 6%, hasta los 110,3 millones, su cifra más alta en siete años.

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