Alphabet puede perder la perspectiva a base de diversificar

La posible compra de la firma de ‘wearables’ Fitbit puede atraer a los reguladores

Logotipo de Google.
Logotipo de Google. REUTERS

Alphabet sigue corriendo rápido, pero su ritmo está cayendo. Es un problema habitual de envejecer. Una posible oferta por el fabricante de dispositivos wearables (llevables) Fitbit podría traer nueva energía juvenil a la firma de 880.000 millones de dólares, o simplemente ensancharle un poco la cintura.

El propietario de Google mostró el lunes que su negocio principal, la venta de anuncios online, todavía bombea beneficios. Los ingresos de Alphabet alcanzaron los 40.500 millones de dólares en el tercer trimestre del año, un aumento del 20% con respecto al año pasado.

Pero eso es menos rápido que hace un año. La publicidad en internet está madurando y su rival Amazon está presionando con fuerza: ese negocio es el principal componente de una línea de los ingresos (“otros”) del gigante de Jeff Bezos que creció más del 40%.

La oferta por Fitbit, publicada por Reuters, tiene cierta lógica. El cofundador y consejero delegado de Alphabet Larry Page ha impulsado el uso de dispositivos móviles y el de smart contacts, y el acceso a la banda ancha mediante globos aerostáticos, entre otros proyectos. Las adquisiciones corporativas tuvieron algo que ver en varias de estas iniciativas.

Mientras que algunas han tenido un gran éxito –su triunfo en el negocio de la publicidad móvil puede atribuirse en gran medida a la compra del fabricante del sistema operativo Android–, otras, como la banda ancha de fibra, no lo han conseguido.

La asistencia sanitaria es un área en la que Google ha tenido poco éxito visible. Quizás la experiencia de Fitbit en el diseño de dispositivos vestibles ayude a Alphabet a crear dispositivos útiles para la monitorización de la frecuencia cardíaca o de la glucosa.

Alphabet podría aportar una masa crítica de la que Fitbit por sí sola carece. Sus acciones han bajado un 70% desde su oferta pública de venta en 2015, en parte debido al éxito del Apple Watch.

Crecer a lo ancho genera problemas. Además de ser una distracción, una oferta de Alphabet por Fitbit podría atraer el escrutinio político. Los datos recogidos por los aparatos de monitorización de salud son particularmente sensibles a los ojos de los reguladores y los organismos de control antimonopolio han dicho que dicha información se convertiría en una parte más importante de las revisiones de fusiones. Fitbit es además una marca de consumo que los miembros del Congreso probablemente entiendan, o incluso utilicen.

Fitbit es lo suficientemente pequeña como para tragársela entera –su capitalización bursátil al cierre del viernes era de solo 1.100 millones de dólares– y el potencial de ingresos derivado de la diversificación hacia la sanidad y los dispositivos de seguimiento médico es grande. Esto, sin embargo, tiene que sopesarse contra el riesgo de la falta de regulación, y la sensación de que Google está perdiendo la perspectiva. Hay mejores maneras de recuperar una zancada juvenil.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías