Alberto Durán: “La moda de las piezas finas viene marcada por el precio del oro”

El beneficio del primer año del grupo fueron 167 pesetas, ahora facturan 30 millones de euros

Durán ­Exquse

Sus bisabuelos se dieron el sí quiero el 22 de julio de 1886 a las siete de la mañana. “Porque a las ocho él entraba a trabajar”, bromea el director general de Durán ­Exquse, Alberto Durán (Madrid, 1972), quien, por puro romanticismo, considera esta boda como la fecha fundacional del grupo, que nació como orfebrería. Ahora, Durán engloba varias líneas de joyería y la primera casa de subastas que se creó en España, además de la empresa primitiva dedicada a accesorios fabricados en metales preciosos.

Durán Exquse es la marca más accesible del grupo –la mayoría de sus piezas oscila entre los 25 y los 60 euros–; su objetivo es llegar a un porcentaje más amplio de la población, pero también tener más flexibilidad para seguir las tendencias. “La joyería se ha convertido en un accesorio más de moda; al elaborarse en plata y, por tanto, a un precio más reducido, se puede apostar por diseños menos perdurables”, argumenta el directivo desde la colorida sala de exposición de la marca en sus oficinas centrales. Sobre las mesas, todas las colecciones actuales y muchas flores. “Queríamos reflejar nuestra esencia mediterránea”, justifica.

Las joyas para el día a día son un mercado en el que cada vez hay más competencia, aunque el responsable de la compañía familiar asegura que no es algo que le preocupe. “Frente a estas nuevas firmas, tenemos algo que nadie puede copiar: fotos en blanco y negro”, apunta, en referencia a sus 133 años de historia. Un legado que, para Durán, funciona como la mejor de las garantías. “Nosotros siempre hemos estado ahí, muchas de las nuevas marcas desparecen a los dos años o empiezan a vender desde otro país, lo que vuelve más complicado el resto de servicios, como reposiciones o arreglos”, comenta.

El secreto para que una empresa familiar resista tanto tiempo: adaptarse a los tiempos, revela. “Nacimos como orfebres; lo que más éxito tenía en esa época eran grandes piezas, como bandejas o centros de mesa, pero después nos hemos ido ajustando al producto que más se vendía en esa época”, relata. En el balance de su primer año de actividad figura un beneficio de 167 pesetas (un euro); ahora todo el grupo factura cerca de 30 millones de euros y cuenta con 130 empleados, de los cuales 60 trabajan para Durán Exquse.

Las piezas que más triunfan dependen de la localización de cada tienda –de momento, solo venden en centros de El Corte Inglés y joyerías minoristas–. En el norte se demandan productos más voluminosos; en el sur, más atemporales, y en el Levante, de diseño. Aunque las tendencias no son solo una cuestión de estética, sino que el mercado influye, y mucho. “La moda de las piezas más finitas en oro viene muy marcada por el precio del propio oro, que está en máximos históricos”, alega.

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