El Guggenheim lleva a Bilbao el arte de Bremen

La pinacoteca acoge hasta el 16 de febrero 160 obras que van de Delacroix a Beckmann

Obra de Eva Gonzalès, 'Muchacha al despertar', de 1877-78.
Obra de Eva Gonzalès, 'Muchacha al despertar', de 1877-78.

Del Museo Kunsthalle de Bremen (Alemania) al Guggenheim de Bilbao. La pinacoteca española acoge, hasta el 16 de febrero, 160 piezas traídas directamente desde esta institución alemana, una selección de las obras maestras de la pintura europea de los siglos XIX y XX, de Delacroix a Beckmann. La muestra, repartida en tres salas y que cuenta con el patrocinio de Iberdrola, exhibe obras de artistas alemanes y franceses del neoclasicismo, el romanticismo, y los entonces rompedores movimientos artísticos del impresionismo, realismo, postimpresionismo, expresionismo y surrealismo. Aglutina grandes nombres de la pintura francesa como Renoir, Monet, Delacroixe, Camille Pissarro, Camille Corot, Van Gogh, Cézanne, Degas, Rodin, Laval, Bonnard o Picasso, y por parte de los alemanes, Thomas Ender, Max Liebermann, Max Slevogt, Otto Dix, Max Beckmann, Richard Oelze y Paula Modersohn-Becker. Esta última artista de la que se exhiben nueve obras, junto a alguna de su marido, Otto Modersohn, según detalló una de las comisarias de la muestra, Petra Joos, fue considerada por los críticos de su país, a pesar de que murió joven, a los 31 años, como la Picasso alemana. 

Se trata de una abundante selección de obras de la Kuntshalle de Bremen, que cuenta con más de 1.500 cuadros, esculturas e instalaciones, además de 200.000 obras sobre papel. Este traslado ha sido posible, según explicó el director del citado museo, Chistoph Grunenber, gracias a que la pinacoteca de la portuaria ciudad alemana de la que destacó la gran similitud con la urbe bilbaína, ha vaciado sus 60 salas para acoger esta exposición monográfica dedicada a la iconos de la historia del arte. Esta colección refleja la tradición que ha existido en Bremen por el coleccionismo privado de arte por parte de la burguesía y de los comerciantes de principios del siglo XIX, que se asociaron en 1821 a una entidad denominada Kuntsverein que dio origen, en 1849, a la Kuntshalle de la ciudad, con las donaciones del arte comprado por ellos en este periodo.

'Sylvette', de Pablo Picasso (1954).
'Sylvette', de Pablo Picasso (1954).

En el recorrido hay piezas destacadas como Campo de amapolas, de Vincent van Gogh (1889), una de las obras tardías que el artista pintó cuando se encontraba ingresado en el psiquiátrico. La adquisición de la obra por parte del museo alemán en 1911 generó polémica, ya que se entendió como un ataque a la identidad artística del país en favor de la vanguardia francesa, “pero el arte trasciende fronteras”, señaló Grunenber.

En la muestra, así lo recalcó Joos, se da protagonismo a movimientos artísticos no tan conocidos, pero de gran relevancia, a la vez que permite observar las diferencias entre el impresionismo francés y el alemán. Mientras el primero es más colorido y refleja sensaciones atmosféricas, el segundo es tiene un sentido mucho más realista, detalló la comisaria.

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