UBS choca con la dura realidad del mercado

Sus objetivos de reducción de costes para 2021 ahora parecen fantasiosos

Logotipo del banco UBS en Zúrich (Suiza).
Logotipo del banco UBS en Zúrich (Suiza).

Sergio Ermotti ha chocado con la realidad. UBS informó ayer de una caída del 21% en los beneficios antes de impuestos durante el tercer trimestre. Los moderados ingresos por trading chocaron con los elevados gastos, que ascendieron al 80% de los ingresos. Los objetivos de reducción de costes del CEO para 2021 ahora parecen fantasiosos.

Los problemas se centraron en la banca de inversión. La debilidad de los negocios de asesoramiento y renta variable ha permitido reducir el resultado operativo del trimestre un décimo, lo que ha supuesto un irrisorio 6% de rentabilidad anualizada de los recursos propios atribuidos. El enfoque más europeo de UBS fue una desventaja. El promedio de ingresos trimestrales comparables en Wall Street subió un 6%.

La gestión de patrimonios, principal motor de beneficios del banco, logró salir de un segundo trimestre difícil, al menos si no se tienen en cuenta los gastos por litigios. El aumento de los ingresos por transacciones se traduce en un incremento interanual del beneficio antes de impuestos del 2%.

El principal problema de Ermotti es la combinación de altos costes y apagadas perspectivas de ingresos. En enero-septiembre, UBS logró compensar los menores ingresos operativos con menores gastos. Sin embargo, los cargos de compliance están subiendo, por imperativos como el endurecimiento de los controles antiblanqueo y el abandono del líbor. Un objetivo de coste-beneficio del 72% para 2021 –el objetivo de Ermotti hace apenas un año– ahora parece más ambicioso que realista. UBS haría bien en igualar la ratio coste-beneficio del 77% de Credit Suisse. Eso llevaría a un ROTE relativamente alto del 12% en dos años, según nuestros cálculos, que suponen unos ingresos planos, un tipo impositivo del 20% y un valor contable tangible de 43.000 millones de euros.

Las acciones están valoradas en 0,85 veces su valor contable actual. Esto sugiere que los inversores no confían en que UBS alcance un 10% de coste de capital. Hace falta que se apreite más el cinturón para demostrarles que están errados.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías