Alimentación

El desconocido imperio pesquero que ha comprado Caladero a Mercadona

Profand forma parte del grupo Lucasiñas, que este año también ha comprado una empresa estadounidense

Uno de los productos comercializados por Profand.
Uno de los productos comercializados por Profand.

La viguesa Profand agita el sector pesquero. Esta, propiedad del grupo gallego Lucasiñas. ha cerrado la adquisición de Caladero, la compañía productora y distribuidora de pescado propiedad al 100% de Mercadona. La operación solo está a la espera del visto bueno de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia.

Ninguna de las dos compañías detalló el montante de la transacción. En las cuentas anuales de Inmo Alameda, la sociedad patrimonial de Juan Roig, Mercadona valoraba su participación en libros en 39 millones de euros al cierre de 2018, aunque su valor de mercado está lejos de esa cifra.

Hay que tener en cuenta que Mercadona entró en el accionariado de Caladero en 2009, adquiriendo el 16,5% de las acciones por 24 millones a través de una ampliación de capital. Un año después se hizo con el control del 100%, aunque entonces no trascendió la cuantía de la operación. Desde entonces, Mercadona ha insistido en que la propiedad de Caladero, que antes de adquirirla era uno de sus interproveedores, era de carácter temporal, a la espera de una operación beneficiosa.

Desde que se hizo con ella, la compañía que preside Juan Roig ha invertido más de 29 millones para reconvertirla en una empresa rentable. En 2018 las ventas de Caladero ascendieron a 200 millones de euros, con un beneficio de 3,3 millones.

Una cifra que servirá para engordar los ingresos que genera el grupo Lucasiñas, cuyo propietario es el empresario gallego Enrique García Chillón. Este conglomerado se define como una multinacional especializada “en la captura, transformación y comercialización de productos del mar”, con presencia directa en ocho países. Bajo su paraguas están 31 sociedades dependientes y siete asociadas, entre ellas el grupo inmobiliario Inversiones Engerbar, aunque su aportación a la cifra de negocios del grupo no es relevante.

Esta fue en 2018 de 327,7 millones de euros, un 25% más que en el año anterior. Como refleja en sus cuentas, el 45% de todos sus ingresos fueron generados por un único cliente, la propia Mercadona, por lo que, con la compra de Caladero, reforzará su relación con la compañía de supermercados. En el informe de gestión indica que, de cara a futuro, “continuará apostando por su proyecto 'Interproveedor Cefalópodos' de la mano de Mercadona. El crecimiento orgánico de la mano de su cliente estratégico y la actividad de exportación serán los puntos de apoyo sobre los que asentar el crecimiento de los próximos ejercicios”.

El beneficio neto consolidado de Lucasiñas fue de 10 millones de euros, un 83% más. Las toneladas vendidas de pescado ascendieron a 60.176, según consta en su informe de información no financiera, en el que detalla una flota de 16 buques, repartidos entre Argentina y Marruecos, y un total de ocho fábricas en cinco países: Argentina, Perú, Senegal, Estados Unidos y España, donde cuenta con tres: una en Vilagarcía de Arousa, otra en Sada (A Coruña) y en Avilés (Asturias).

Con Caladero incorpora otra factoría más, y sumada su facturación de 2018, coloca a Lucasiñas en un nivel de ingresos superior a los 500 millones de euros.

A ello sumará la aportación de la compañía estadounidense Seafreeze, adquirió a través de sus filiales, IMV Holdings, y de la mano del empresario pesquero estadounidense Michael Tourkistas. Según publicaron medios especializados de EE UU, esta operación permitirá a Profand sumarse unos ingresos adicionales de 450 millones de euros. De ser así, Lucasiñas se acercará a los 1.000 millones de facturación, lo que le permitirá plantar cara de forma directa a Nueva Pescanova, el gigante del sector en España, que ya supera esa barrera, y con 177.000 toneladas vendidas.

Especialista en cefalópodos


Desarrollo. Profand nació en el año 2011 como resultado de la fusión de Congelados Marinos Promar y Frigoríficos Fandiño. Su peso en el sector ha ido creciendo, convirtiéndose en un especialista en cefalópodos, principalmente pulpo y calamar, tanto en productos preparados como congelados. “La adquisición de Caladero supone completar nuestro proceso de especialización tanto desde la parte extractiva como en la parte final de la cadena de valor. Nos permite ser líderes mundiales en la fabricación de productos con alto valor añadido tanto pescado fresco limpio, para calentar o cocinar y producto listo para consumir”, afirmó ayer en un comunicado su propietario, Enrique García Chillón.

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