Los bancos reconocen que una nueva ola de fusiones sobrevuela el sector

Pese a ello, consideran que estas nuevas operaciones tardarán un tiempo

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El presidente de CaixaBank, Jordi Gual

El presidente de CaixaBank, Jordi Gual, ha criticado el contexto de bajos o incluso negativos tipos de interés, al considerar que "complican la vida" al sector financiero, aunque mantiene que a su entidad no les impide dar buenos resultados. Y como ya han hecho gran parte de los presidentes de la gran banca Gual ha criticado las medidas del BCE. "Creo que la evidencia es que la política monetaria ha llegado a unos extremos que empieza a poner en cuestión su utilidad ante los problemas que enfrenta la economía europea", ha dicho en unas jornadas sobre el sector financiero organizado por KPMG y Expansión.

Pese a estas críticas el número uno de CaixaBank ha manifestado que los objetivos de la entidad incluidos en su plan estratégico no se modificarán. Los objetivos de CaixaBank son lograr una rentabilidad ROTE (rentabilidad sobre capital tangible) del 12% en 2021, fin del plan, aunque si la entidad entiende que no puede conseguir su objetivo activará las palancas necesarias para llegar a este reto.

Gual cree que con esta decisión del BCE de mantener varios años los tipos de interés en negativo, hablar de fusiones es inevitable, aunque también asegura que "no son un tema sencillo y distraen mucho". Pero el presidente de CaixaBank no cree que aún haya llegado el momento de las fusiones paneuropeas. Las dificultades jurídicas, e incluso de regulación alejan aún estas operaciones del radar de la banca en el Viejo Continente.

El presidente de CaixaBank reconoce, no obstante, que la situación actual "es inédita y anómala, que nunca había sucedido".

En contra de lo que ha explicado el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, Gual asegura que CaixaBank cubre el coste de capital si se excluye el coste del ERE que ha llevado a cabo en los últimos meses, gracias al negocio de seguros, tarjetas y fondos de inversión y pensiones. “Tenemos negocios muy eficientes l vicepresidente dlación converja hacia nuestro objetivo”, ha afirmado.

El consejero delegado de ING en España, Cesar González-Bueno, fue más negativo sobre el sector financiero tradicional. Cree que el modelo tradicional está agotado, y no sabe si algunas de las entidades tradicionales con oficinas volverán a ganar dinero. Lo que sí reconoce es que las fintech, y sobre todo las bigtech irrumpirán en el negocio más rentable para el sector financiero, el crédito al consumo.

El consejero delegado de Banco Sabadell, Jaime Guardiola, habló inevitablemente de las fusiones. Sabadell es uno de los bancos que salen en todas las quinielas como protagonista de una operación corporativa, aunque en este caso más como absorbido como comprador. Guardiola no cerró la puerta en este sentido a una operación de fusión de forma "activa" o pasiva.

Pero también aseguró que espera cerrar el ejercicio con una posición de ratio de capital entre los tres primeros del sector en España. También ha asegurado que los problemas tecnológicos en TSB han finalizado, aunque no descarta ajustes en la filial británica.

El número dos de Banco Santander, José Antonio Álvarez, no se ha dado por aludido en las previstas fusiones del sector, que tanto reclaman los supervisores. El banco sigue centrado en la integración de Popular.

Su homólogo de BBVA, Onur Genç, fue el más contundente de todos. "Si hay una oportunidad iremos a por ella", ha explicado. Mientras que el consejero delegado de Bankia, José Sevilla, admite las especulaciones del mercado sobre una posible operación de otro banco con esta entidad, pero como ya ha dicho en otras ocasiones, la cúpula del banco con capital público, antes de acometer una nueva operación (el pasado año absorbió BMN), debe subir el valor de las acciones. El FROB, que controla más del 60% de su capital, debe esperar para su venta que el valor suba para intentar recuperar el máximo posible de las ayudas públicas recibidas por Bankia.

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