Cellnex añade la pieza británica a su rompecabezas de torres europeas

Cuando conquiste también Alemania, su valoración pasará a depender de los beneficios y no de las compras

Torre de Cellnex bajo el Pirulí madrileño.
Torre de Cellnex bajo el Pirulí madrileño.

El gigante de las torres de telefonía Cellnex Telecom acaba de llegar a Gran Bretaña. La adquisición de 7.400 torres en Reino Unido de la empresa de telecomunicaciones Arqiva acerca a la empresa española al líder europeo Vodafone y deja Alemania como su único gran mercado sin explotar. Cuando esa parte del mapa europeo también esté coloreada, Cellnex tendrá que depender del crecimiento de los beneficios, no de las adquisiciones, para apuntalar su vertiginosa valoración.

La compra por 2.000 millones de libras (2.240 millones de euros) anunciada el martes es la última de una serie de operaciones por parte del consejero delegado de la empresa, Tobías Martínez, que está surfeando la ola de entusiasmo de los inversores por la tendencia de las compañías de telefonía a empeñar sus postes.

La teoría es que los operadores especializados como Cellnex pueden conseguir más eficiencia colocando parabólicas de varios operadores en un solo poste. Hasta ahora la teoría está funcionándole a Cellnex, que tiene ya 53.000 torres en España, Italia, Francia, Irlanda y Gran Bretaña, cerca de las 60.000 de Vodafone. Sus acciones han subido un 85% este año, y la compañía está valorada ya en 11.500 millones de euros.

Cellnex espera que sus nuevas torres en el Reino Unido produzcan 170 millones de libras (190 millones de euros) de ebitda el próximo año. Si eso es correcto, Martínez ha hecho un buen negocio con Arqiva, que canceló una salida a Bolsa en el mercado de valores de Londres hace dos años. El múltiplo, de 12 veces el ebitda, gana en la comparación con las casi 19 veces que pagó el año pasado un consorcio que incluía a Morgan Stanley Infrastructure Partners por el control de las torres portuguesas de Altice Europe.

Pero la comparación puede ser engañosa. Las cifras de Cellnex se calculan bajo las nuevas normas contables NIIF 16, que clasifican el alquiler como deuda, lo cual infla el ebitda. Los analistas de Credit Suisse estiman que tratar estos pagos como un gasto regular reduciría el ebitda hasta los 125 millones de libras (140 millones de euros).

Otras métricas deben hacen reflexionar más a fondo. Cellnex va a pagar un promedio de 300.000 euros (269.000 libras) por torre de Arqiva, más que los 252.000 euros que desem­bolsó en mayo por 10.700 emplazamientos de Francia, Italia y Suiza.

Si Deutsche Telekom decide desprenderse de sus torres, es de suponer que Martínez estará el primero en la cola. La acogida dada a la ampliación de capital por 2.500 millones de euros (a 28,85 euros por acción, un 29% del capital actual) aprobada por Cellnex para financiar la compra sugiere que los accionistas siguen estando dispuestos.

La compañía está en camino de cuadruplicar su ebitda de 2016 a 2021, según las previsiones de Refinitiv. Pero casi todo viene de las adquisiciones. Cuando Martínez se quede sin torres para comprar, puede que se rebaje el entusiasmo de los inversores.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías