Crear una startup de cero conociendo sus debilidades y riesgos

Entrevista al CEO de Byld para explicar el funcionamiento de este modelo de negocio.

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Crear un negocio desde cero, pero conociendo los riesgos y amenazas desde el principio. Este es el concepto de Byld. Hoy hablamos con Adrián Heredia, su CEO, para que nos cuente cómo funciona el modelo de negocio, qué casos de éxito nos puede contar y qué beneficios aportan a las nuevas creaciones.

¿Qué es Byld?

Byld es una “Corporate Venture Builder”. Esto quiere decir que construimos y cofundamos startups junto con corporaciones desde cero, compartiendo riesgos y beneficios desde el principio.

Byld nació en abril de 2017, pero no es hasta febrero de 2018 que presentamos oficialmente el modelo, ya que durante los meses anteriores nos encontrábamos “en la cueva” trabajando en varios proyectos con Grupo Carrefour.

El modelo surge inicialmente como una evolución de Sonar Ventures, la primera venture builder española creada hace más de 6 años. En sus últimos dos años detectamos la necesidad de generar innovación por parte de las grandes corporaciones y comenzamos trabajando en lo que sería nos gusta llamar un “borrador del modelo” con Grupo Hotusa. Tras varios meses desarrollando diferentes iniciativas internas, identificamos una oportunidad que era cubierta por una de nuestras startups (Wysh), y vendimos la compañía. Tras la venta de ésta en 2017, decidimos hacer el modelo más escalable y dedicarnos en exclusiva a generar estos nuevos modelos de negocios o startups junto a corporaciones, para lo que lanzamos Byld.

Para nosotros la creación de Byld es una transición, es decir, un movimiento natural dadas las necesidades que han surgido en el modelo de innovación corporativa durante los últimos años.

¿Cómo se crea una startup a medida?

Pues, definitivamente no es un proceso fácil... Crear una empresa no es algo que se pueda automatizar, por eso nos centramos en pocos proyectos a la vez, lo que nos permite dedicar recursos y la capacidad de nuestro equipo líquido a cubrir las áreas de los negocios que creamos a través de tres bloques fundamentales: Building, Product y Growth.

Sin embargo, nuestro modelo nos permite trabajar para evitar los principales fallos que cometen las startups. Sabemos a través de CB Insights que los 3 principales motivos por los cuáles las startups mueren son: 42% porque tenían un producto o servicio que el mercado no necesitaba; 29% por falta de liquidez y 23% por equipo inadecuado (fuente: CB Insights)

Nuestra metodología y forma de trabajo se basa justamente en la validación previa en el mercado construyendo y co-creando la solución de las manos del consumidor y con foco en su cadena de valor. A través de esa validación sabemos exactamente el tipo de perfil y equipo que necesitamos para cada momento de la startup y, por último, al ir de la mano de la corporación, tenemos acceso a más recursos que su estuviésemos haciéndolo solos.

¿Qué gana la gran corporación apostando por un modelo como el vuestro?

Porque las corporaciones hoy, más si cabe aún, tienen la obligación de innovar, pero muchas veces se ven estancadas, sin saber por dónde empezar, o con falta de foco. El Corporate Venture Building puede solventar ese problema con una serie de procesos, a los que, en nuestro caso, aportamos una visión y modelo de innovación propios, basado en lean startup, agile y design thinking. Además, la toma de decisiones es muy ágil y está totalmente basada en la prueba y validación de prototipos en el mercado, con clientes reales.

La ventaja principal del modelo es que, a diferencia de una consultora, participamos del proceso de innovación desde el principio hasta el final, compartiendo parte del riesgo y beneficios aportando parte de nuestros recursos en la creación del nuevo negocio o startup junto a los de la corporación.

De este modo, aunque nosotros nos encargamos de la ejecución del proyecto, este siempre se adapta a las necesidades de la corporación, que observa muy de cerca la evolución hasta la co-creación de una startup o negocio desde cero, como cofundadores y siendo nosotros mismos el equipo inicial.

El Corporate Venture Building ofrece, en definitiva, una serie de opciones para dinamizar y catalizar el proceso creativo de innovación, con talento interno y externo, teniendo en cuenta las necesidades de la corporación y orientado a ejecutar proyectos que, de otro modo, no verían la luz.

¿Son las startups las que contactan con vosotros, y realizáis labores de prospección en busca de ideas que puedan ser útiles para vuestro modelo?

Como creamos nuestras propias startups y modelos de negocio desde cero, no contactamos con startups ya existentes.

Sin embargo, es necesario para nosotros hacer muchísima investigación de mercado y estamos siempre nutriéndonos de los resultados, proyectos y casos de éxito de otras startups de cara a identificar mejores prácticas e iniciativas que podemos aplicar en nuestros propios modelos (y hasta en Byld!).

Nos puedes poner algún ejemplo de co-creación con grandes corporaciones: ¿qué ha supuesto para cada parte? ¿Cuáles han sido los beneficios?

Para nosotros la co-creación es una realidad para todos los proyectos. De hecho, nos encanta trabajar de la mano de nuestros partners (no nos gusta llamarlos clientes) y queremos que estén involucrados en el proceso para garantizar el alineamiento.

Los beneficios son muchos y mutuos. Por ejemplo, con Carrefour pudimos pasar, sólo en 3 meses, desde la generación de territorios estratégicos y áreas de oportunidad hasta la validación de modelos de negocio logrando el equivalente a una startup que valida su encaje entre el problema y la solución, incluso con los primeros euros facturados.

Comenzamos extrayendo insights a través de entrevistas, observación, safaris y otras herramientas que forman parte de nuestra metodología. Así, descubrimos diversos temas sobre los que trabajar, relacionados con los productores locales, la educación e información nutricional y el desperdicio. Gracias a todos los aprendizajes de esa fase, desarrollamos varios conceptos para los que creamos diversos prototipos, que después pusimos a prueba con consumidores reales.

Uno de los conceptos era Pinya, que se podría resumir como una Wikipedia de los alimentos, para que los usuarios pudieran encontrar información y recomendaciones sobre el valor nutricional de los alimentos pero de una forma sencilla y original, con una usabilidad similar a la de Instagram. En sólo 3 meses habíamos realizado más de 80 entrevistas en profundidad, más de 400 entrevistas a usuarios y alcanzamos a más de 200.000 early-adopters. Y lo más importante, validamos las oportunidades facturando dinero.

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