Preguntas y respuestas: ¿qué va a pasar con Thomas Cook?

Después de entrar en concurso de acreedores la empresa busca dar los siguientes pasos para la liquidación

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Uno de los aviones del turoperador Thomas Cook Reuters

¿Qué va a pasar con la compañía tras acudir al concurso de acreedores?

Thomas Cook ahora será gestionada por los administradores concursales, que tratarán de reestructurar el negocio para obtener liquidez y pagar a los acreedores, a quienes se les deben alrededor de 1.900 millones de libras (2.100 millones de euros). Alix Partners, firma de consultoría global, supervisará la liquidación y KPMG ayudará a administrar algunas filiales de Thomas Cook. Los accionistas quedarán completamente eliminados, mientras que los acreedores recuperarán una fracción de su inversión original del producto de la venta de activos. Este proceso puede extenderse a través de múltiples distribuciones y puede tardar años en resolverse.

¿Cuáles son los siguientes pasos a dar por la empresa?

Según apuntan fuentes jurídicas consultadas por CincoDías, los siguientes pasos que dará la compañía se centrarán en analizar la de reestructuración de las diferentes partes del negocio. Una de las posibilidades es la venta de ciertas partes del negocio para lograr la liquidez necesaria que permita pagar a los acreedores y salir del concurso. “Si los hoteles están en propiedad puede haber interesados en el paquete hotelero. Luego están los servicios de turoperación que quizá es donde se puede obtener más liquidez y eso les permitiría ampliar el espectro, pero estamos todavía en fases muy preliminares”, puntualizan.

¿Qué otras liquidaciones de grandes compañías se han producido en los últimos tiempos?

Thomas Cook es la última compañía de viajes europea en acudir al concurso de acreedores o a la liquidación en la última década. En el sector de las aerolíneas, Air Berlin Plc, la segunda más grande de Alemania, solicitó el concurso en 2017. Wow Air, de Islandia, cerró en el mes de noviembre después de una fusión fallida con Icelandair, y la aerolínea francesa Aigle Azur dejará de operar a finales de este mes. En otros casos de grandes empresas que han colapsado se vieron involucradas Monarch Airlines, en octubre de 2017 y, más recientemente, la empresa constructora Carillion, que quebró en 2018.

¿Cómo ha llegado Thomas Cook a esta situación?

Thomas Cook ha desembocado en el concurso de acreedores tras meses de conversaciones que llevaron a un rescate acordado de 1.100 millones de libras (900 millones de euros) liderado por el grupo chino Fosun. El plan consistía en inyectar nuevo capital y canjear deuda por acciones de la compañía que le habría otorgado el control mayoritario del brazo turístico a Fosun. Los acreedores se habrían apoderado de la unidad de la aerolínea. Sin embargo, las negociaciones fracasaron después de que Thomas Cook no pudiera encontrar una línea de crédito adicional de 200 millones de libras (226 millones de euros) solicitada la semana pasada por los bancos. El gobierno del Reino Unido rechazó una solicitud de ayuda financiera para rescatar la compañía, aunque tendrá que hacer frente a los gastos para repatriar a más de 150.000 clientes de Thomas Cook varados en el extranjero.

El primer ministro británico, Boris Johnson, defendió la decisión de rechazar el rescate que, según él, había sido solicitado por una suma de 150 millones de libras (170 millones de euros). "Eso es mucho dinero de los contribuyentes y establece un riesgo moral", señaló.

¿Qué sucede ahora con los bonos, acciones y swaps?

El colapso de Thomas Cook ha eliminado a los accionistas. Sus títulos fueron suspendidos  de cotización después de anunciar que entraba en concurso de acreedores. Hasta el cierre de la cotización del viernes, las acciones habían caído un 89% en 2019, la peor acción en el FTSE  del año hasta la fecha.

Los bonos en euros de la compañía perdieron más de dos tercios de su valor este lunes para  y ahora serán parte del reclamo que el acreedor intentará recuperar durante la liquidación.

Para los fondos de cobertura y otros inversionistas que compraron swaps de incumplimiento crediticio que aseguran la exposición de la deuda de la empresa contra el incumplimiento, la situación es diferente. Es probable que la liquidación provoque el pago de sus tenencias, que pueden ascender a 250 millones de dólares (227 millones de euros).

¿Qué pasará con los trabajadores de la empresa?

Dependerá de la estrategia que siga la empresa en relación con los países en los que declare el concurso. Según fuentes consultadas por este diario,  "los efectos no son los mismos, hay que ver si tienen filiales en España, activos en España, si van a presentar el concurso y si lo van a hacer a través de Reino Unido o de EE UU. En términos generales, el concurso lo que pretende es proteger el negocio de la compañía. Que no cambie nada mientras se intenta salvar la empresa".

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