Advertencia del BIS

La crisis de las hipotecas 'subprime' vuelve a sobrevolar el sistema financiero

El Banco Internacional de Pagos avisa que el mercado vuelve a llenarse de la deuda que estalló en 2008

Sede del Banco Internacional de Pagos de Basilea
Sede del Banco Internacional de Pagos de Basilea

En 2007 el estallido de las hipotecas subprime en Estados Unidos provocó una crisis financiera que derivó en una crisis económica global con efectos que aún hoy persisten, como las políticas monetarias ultralaxas que mantienen los bancos centrales. Las hipotecas basura, concedidas a personas con escasa solvencia, fueron empaquetadas con otras de menor riesgo y se convirtieron en bonos de titulización denominados CDO (collateralized debt obligations), que fueron vendidos en el mercado como complejos productos financieros con el riesgo de esos clientes que se hipotecaban. Un engranaje que se rompió cuando aquellos que contrataron dichos préstamos dejaron de poder pagarlos.

12 años después, el Banco Internacional de Pagos de Basilea (BIS, por sus siglas en inglés) ha alertado de que la banca está creando bonos de titulización de préstamos garantizados (CLO, por sus siglas en inglés) con los créditos de empresas fuertemente endeudadas lo que, según la institución representa una vulnerabilidad para el sistema financiero, que ha optado, en algunos casos, por una mayor toma de riesgos para arañar algo de rentabilidad en una época de tipos cero.

El BIS explica en su último informe trimestral que existen "evidentes paralelismos" entre la deuda CLO y los bonos basura de entonces, si bien concluye que "aunque la coyuntura actual es menos preocupante, no se puede descartar por completo que se produzcan dificultades financieras especialmente dada la concentración de algunas exposiciones bancarias conocidas", afirma Claudio Borio, jefe del departamento monetario y económico de la institución. El experto apunta además que las potenciales pérdidas que pueden provocar estos activos podrían, llegado el caso, amplificar una desaceleración de la economía.

Una advertencia que llega en un contexto de volatilidad en el mercado provocado por las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China y la toma de decisiones de los grandes bancos centrales para hacer frente a la desaceleración económica. Situación que lleva a Borio a sumarse al debate abierto por el Banco Central Europeo, que a través de su vicepresidente Luis de Guindos ha reclamado a los países de la zona euro con margen fiscal su aplicación. "Si la economía entra en una fase contractiva, la política monetaria necesitará ayuda", asegura.

El BIS también hace un repaso de la situación actual de la banca sistémica mundial, aquellas consideradas muy grandes para dejarlas caer. Una regulación que fue puesta en marcha en 2011 para atajar la crisis financiera, y con normas para endurecer la suficiencia de capital y liquidez de las entidades.

Un listado de entidades, que según reconoce el BIS, se ha ido reduciendo en estos ocho años y en el que hoy en día el único banco español es Santander, de los 29 contabilizados. La institución destaca que en este periodo la importancia sistémica de estas ha ido reduciendo frente a otras firmas de menor tamaño.

¿Comprará bonos verdes el BCE?

El Banco de Pagos Internacionales abre la puerta a que los bancos centrales incluyan en sus carteras de activos bonos verdes, para incorporar en ellas objetivos de sostenibilidad medioambiental, a imagen de lo que están haciendo las gestoras en sus fondos de inversión.

El organismo reconoce que su incorporación está respaldada por la seguridad y rentabilidad de estos activos, si bien pone como restricciones su accesibilidad, dado que el tamaño de este mercado es aún reducido, y su liquidez.

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