Mercado residencial

Los jóvenes madrileños, poco realistas a la hora de buscar una casa que comprar

Un 80% cree que conseguirá una hipoteca pero la mayoría no dispone de los ahorros suficientes para dar la entrada y la mitad necesita ayuda familiar

Una pareja asiste al Salón Inmobiliario Internacional de Madrid (SIMA).
Una pareja asiste al Salón Inmobiliario Internacional de Madrid (SIMA).

La mitad de los jóvenes madrileños que está buscando comprarse una vivienda solo podría convertirse en propietario gracias a la ayuda familiar. Ante la fuerte escalada de precios, los presupuestos de compra que manejan aumentan, como también lo hacen sus necesidades de financiación, que en cuatro de cada diez casos superarían los umbrales máximos que conceden las entidades financieras. Pero al mismo tiempo, una gran mayoría cree que podría conseguir un préstamo y que su devolución no repercutiría sobre su economía familiar. Unas valoraciones que no parecen ser del todo compatibles entre sí y que podrían reflejar cierta ingenuidad o exceso de optimismo en un colectivo que accede por primera vez a la vivienda en momento en el que la compra se torna para muchos en una misión casi imposible.

Según una encuesta realizada en el último Salón Inmobiliario Internacional de Madrid (SIMA) a más de 300 jóvenes de entre 25 y 35 años que acudieron buscando adquirir una vivienda en propiedad, casi la mitad de ellos (el 48%), reconoció que necesitaría ayuda económica de sus familiares para poder comprarse una casa, un porcentaje muy significativo que aumenta ocho puntos respecto al año pasado.

Además de necesitar apoyo externo, el presupuesto que plantean destinar a la adquisición de su vivienda ha crecido un 6% en dos años (hasta los 258.700 euros), no porque dispongan de más ahorros, sino en un "esfuerzo por adaptarse a las condiciones actuales del mercado residencial en la Comunidad de Madrid", que en ese mismo tiempo ha sufrido un encarecimiento del 22% según los datos del INE, explica el director de SIMA, Eloy Bohúa. 

Eso hace que apenas dos de cada diez visitantes (seis puntos menos que en 2018) trate de encontrar una casa con un presupuesto inferior a los 180.000 euros, mientras que la mitad estima que se gastará entre 180.000 y 300.000 euros (cuatro punto más que hace un año), lo que, "en la práctica, expulsa del mercado" a muchos otros jóvenes con presupuestos inferiores.

Ese presupuesto más alto "crece a costa de una mayor necesidad de financiación", y es que un 60% declara que tendría que pedir una hipoteca de más de 180.000 euros, cuando el año pasado apenas era un 40%. Además, ello refleja algo todavía "más preocupante", según advierte Bohúa: el 43% de los jóvenes de la feria dice que tendría que solicitar un préstamo por más del 80% del valor de la casa, una elevada cantidad que, salvo muy contadas excepciones, los bancos no suelen otorgar por cuestiones de solvencia económica.

Todos estos datos contrastan con el "excesivo optimismo" que muestran los jóvenes ante la posibilidad de conseguir y lidiar el pago de una hipoteca, ya que el 80% estima que tiene muchas o bastantes posibilidades de acceder a un préstamo y la mitad cree que el pago de la cuota no tendría un impacto en su economía familiar. Ello a pesar de que un 60% declara que tendría que dedicar más del 30% de sus ingresos, el nivel recomendado de esfuerzo, si bien es cierto que ese impacto neutro podría deberse al hecho que en la actualidad estén pagando por el alquiler más de lo que esperan desembolsar por la cuota hipotecaria.

Todas estas respuesta reflejan, en opinión de Bohúa un cierto "desconocimiento" de los jóvenes en el momento de empezar a buscar una casa en propiedad. "La inexperiencia de estos jóvenes demandantes de vivienda ayuda a explicar el porqué de estas respuestas contradictorias", sostiene el director de SIMA. En efecto, más de mitad de los encuestados (52%) declara llevar menos de seis meses implicado en el proceso de búsqueda, lo que puede explicar la falta de conocimiento de la realidad del sector, pero también refleja un dato positivo, y es que en el mercado entra nueva demanda. Por otro lado, un tercio de los visitantes reconoce no haber acudido todavía a ningún banco, lo que ayuda a entender su optimismo en torno a la financiación.   

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