El coste de las elecciones generales del 10 de noviembre será de 140 millones de euros para el contribuyente

Sufragar el voto por correo es una de las partidas más costosas de los comicios, supone el 41% de todo el gasto

cuanto cuesta repetir elecciones

La incapacidad de la clase política española para echar a andar la legislatura, condenando al país a celebrar unas segundas elecciones generales este año, y los cuartos comicios en cuatro ejercicios, tiene un coste concreto en euros. Más allá de la parálisis presupuestaria en que se mantiene sumido al país, volver a sacar las urnas el 10 de noviembre, como se prevé, supondrá un gasto público de alrededor de otros 140 millones de euros.

Ese es, al menos, el coste que ya tuvo la cita electoral del pasado 28 de abril, según el Ministerio del Interior, que cifra la factura pública en 138,9 millones de euros. Se trata del monto más alto gastado en unas elecciones generales en los últimos años, después de que el gasto se rebajara de los 131,6 millones de 2008 a los 125 millones de 2012, en medio de los recortes que impuso la crisis. El gasto se estabilizó en los 130 millones en los comicios de diciembre de 2015 y junio de 2016, cuando también tuvo lugar una repetición electoral ante la falta de consenso para investir a un candidato a la presidencia del Ejecutivo.

Así, aunque la repetición electoral recorta a la mitad la duración de la campaña electoral, que pasaría de dos a una semana, lo previsible viendo el último ejemplo, es que el coste no se rebaje. El contribuyente español, por tanto, soportaría este año una factura de unos 278 millones solo por las elecciones generales, sin contar con los 172,6 millones que costó la triple cita del pasado 26 de mayo, cuando se celebraron comicios europeos, autonómicos y locales.

Por conceptos, el grueso del gasto de celebrar unas elecciones generales se centra en las administraciones públicas, responsables de papeletas, colegios electorales o el despliegue de fuerzas de seguridad, lo que sumó el 42% de la factura del 28A, 58,7 millones. Gestionar el voto por correo, a cargo de Correos, costó 56,5 millones otro 40,66%. Más allá, la logística, para organizar mesas y juntas electorales, supuso 14,09 millones (10,14%); la difusión del escrutinio provisional y las telecomunicaciones de la noche electoral, asignadas en las últimas ocasiones a la compañía Indra, ascendió a 7,91 millones (5,69%); y el gasto en imprevistos y otros costes fue de 1,6 millones, siempre según Interior, que en breve deberá preparar el presupuesto de gastos para los comicios del 10N.

Y eso sin contar con las subvenciones que reciben los partidos políticos, que incluyen 21.167,64 euros por cada escaño logrado más 0,81 euros por cada voto a los grupos que entran en el Congreso y 0,32 euros por voto en el Senado.

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