Banca

Los bancos impulsan el negocio sostenible y lo elevan a estratégico

El Banco de España se ha reunido con los primeros ejecutivos del sector para reclamar medidas para incorporar medidas sobre el riesgo del cambio climático.

Margarita Delgado, subgobernadora, Jordi Gual, presidente de CaixaBank, y Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España
Margarita Delgado, subgobernadora, Jordi Gual, presidente de CaixaBank, y Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España

En los últimos meses la banca ha comenzado a impulsar más sus áreas de banca sostenible ante la presión de los supervisores, gobiernos, instituciones internacionales e incluso de los inversores y agencias de calificación. El protagonismo de la banca en el cambio climático, y el impulso de las finanzas sostenibles se ha convertido, incluso, en uno de los puntos debatidos entre los principales países del planeta estos días en el marco del G7.

A este toque de corneta, los principales bancos españoles no solo han decidido destinar más capital humano a la banca sostenible, sino que han comenzado a crear direcciones exclusivas de banca sostenible. Este es el caso de Bankia, entidad que ayer anunció la creación de una dirección de negocio y financiación sostenible, al frente de la cual estará Carlos Barrientos.

Esta nueva división tiene por objetivo impulsar la movilización de recursos bajo un marco de actuación comprometido con criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), y promover la financiación de inversiones bajo estos mismos criterios, explica Bankia.

Banco Sabadell también ha modificado este verano su estructura para dar mayor protagonismo a la banca sostenible. Así, su dirección de responsabilidad social corporativa (RSC) ha pasado a transformarse en dirección de sostenibilidad.

CaixaBank, por su parte, ha incluido, en su plan estratégico 2018/2021 sus objetivos de banca sostenible, negocio que considera en la actualidad prioritario, como en su día fue la banca digital.
Banco Santander ya creó una división similar el pasado año. Constituyó una comisión de banca responsable, sostenibilidad y cultura, para presentar al consejo sus responsabilidades de supervisión en relación con la estrategia de estos tres asuntos.

Además, con el fin de impulsar la agenda de banca responsable, también creó en 2018 una nueva unidad de banca responsable adscrita al equipo de presidencia. Esta unidad incorpora y coordina las funciones de cultura y de sostenibilidad. A ello se añade el nombramiento de un asesor sénior en prácticas de negocio responsables, que reporta directamente a la presidenta Ana Botín.

Bankinter, por su parte, cuenta con un comité de sostenibilidad, presidido por el presidente del banco, Pedro Guerrero, en el que tienen presencia directores de las principales áreas de la entidad. Varias fuentes financieras comparan la importancia que ha tenido y tiene la digitalización en el negocio y estructura de la banca, y la transformación que ha supuesto en el sector, con la que está alcanzando la banca sostenible.

Banco Sabadell, de hecho, explica que para ellos “la respuesta a los retos que hoy tiene planteados la sociedad pasa por dos vectores principales: la digitalización y la sostenibilidad, entendida ésta como la asunción de criterios ASG (ambientales, sociales y de buen gobierno) en relación con todos los productos y servicios, así como en el análisis de los riesgos”.

En la actualidad prácticamente todas las entidades financieras españolas tienen un catálogo de productos verdes, entre los que se incluyen las hipotecas verdes. Aunque, de momento, solo BBVA se ha comprometido con el mercado a que en 2020 “todos los productos de BBVA ofrezcan una solución alternativa sostenible”, según declaró el presidente del banco, Carlos Torres, en junio.

Este banco fue el primero de España -en febrero de 2018- en anunciar su estrategia de cambio climático y desarrollo sostenible. BBVA se comprometía a movilizar 100.000 millones de euros en financiación verde, infraestructuras sostenibles, emprendimiento social e inclusión financiera hasta 2025. En 2018 ya movilizó 11.800 millones de euros, a los que se suman 10.000 millones más de enero a junio de este año.

Santander se ha comprometido a movilizar 120.000 millones en financiación sostenible hasta 2025, que se amplía a un total 220.000 millones en 2030.

El riesgo bancario vinculado al cambio climático ya se ha incluido en las prioridades de los consejos de administración de la banca. Y será analizado en los próximos test de estrés.

La subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, se reunió en julio con ejecutivos de la banca para abordar los diferentes planes del sector ante el cambio climático.

Las alertas de los inversores y de los supervisores

Inversores. “Estamos viendo que los inversores se interesan cada vez más por el desempeño de las empresas en sostenibilidad. Basta recordar las cartas anuales de BlackRock, en las que se apunta la necesidad de que las compañías se orienten a largo plazo a la transición hacia las finanzas sostenibles y la lucha contra la emergencia climática. Además hay que repetir una y otra vez, que desde el punto de vista empresarial, la sostenibilidad es rentable. La inversión sostenible ha crecido hasta 30 billones de dólares”, explica en Antoni Ballabriga, director global de Negocio Responsable de BBVA.

Advertencia del Banco de España. “Es esencial que los supervisores entablemos un diálogo con las entidades para analizar cómo están tratando los riesgos medioambientales. La consideración del riesgo medioambiental es algo muy novedoso y las entidades que ya lo contemplan de un modo explícito han tendido a incluirlo dentro de sus áreas de responsabilidad social; no obstante, debemos verificar que lo están incorporando, además, en sus estrategias y análisis y seguimiento de riesgos, y que la información que se genera internamente llega hasta el propio consejo de la entidad”, reclamó la subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, a la banca la pasada primavera.

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