ACS eleva a 2.200 millones los ingresos que obtendrá por la línea de metro de Brisbane

Su filial Cimic gana un segundo paquete de obras por 500 millones

Metro de Sídney ACS
Ampliación del metro de Sídney, obra que también ejecuta ACS a través de Cimic y que prevé culminar en 2024.

Cimic, la filial australiana de ACS, anunció ayer que ha alcanzado un acuerdo con el Gobierno de Queensland para desarrollar un segundo paquete de obras del Cross River Rail, la nueva línea de metro de Brisbane que el grupo se adjudicó en abril.

La empresa informó que el contrato cerrado ayer le generará unos ingresos cercanos a los 900 millones de dólares australianos (500 millones de euros).

Si a estos se suman los 1.700 millones de euros que el grupo espera facturar por el primer paquete de obras de la línea (construcción y mantenimiento), la contribución total del proyecto a las cuentas de Cimic se eleva a los 2.200 millones de euros.

El consorcio Pulse, liderado por las empresas Pacific Partnerships, CPB Contractors y UGL, todas ellas filiales de Cimic, se adjudicó en abril pasado la construcción y el mantenimiento de la nueva línea de metro por 3.400 millones de euros, el proyecto más grande en la historia del estado de Queensland.

El grupo español lidera el consorcio que se adjudicó en abril la ejecución y mantenimiento de la nueva red del suburbano por 3.400 millones

El megacontrato se firmó el 30 de junio pasado y, según el grupo, le reportará unos ingresos de 2.730 millones de dólares australianos (1.700 millones de euros).

A este primer contrato se suma ahora el cerrado ayer, que abarca el diseño, suministro e instalación de los sistemas de señalización y telecomunicaciones, así como la modernización de la estación de Exhibición y la ampliación de la de Mayne Yard, de modo que, cuando esté finalizada, la nueva línea de metro pueda integrarse en la red de trenes de Queensland.

“Estamos orgullosos de desempeñar un papel de liderazgo en dos paquetes clave del proyecto de transporte público más grande de Queensland”, declaró en el comunicado difundido ayer Michael Wright, director ejecutivo de Cimic.

Cross River Rail es una línea de metro de 10,2 kilómetros de longitud, de los cuales 5,9 kilómetros discurrirán por un túnel que pasará por debajo del río de la ciudad. Además, abarca la ejecución de seis estaciones, cuatro de ellas subterráneas y otras dos en superficie.

La línea comunicará Brisbane de sur a norte, desde el parque de Dutton, cerca del centro financiero, hasta la estación de Roma.

Con la construcción de esta infraestructura, Queensland busca reducir la congestión del tráfico de Brisbane y hacer la ciudad más habitable. La entidad pública promotora del proyecto estima, además, que durante los cinco años que durarán las obras se generarán unos 7.700 puestos de trabajo, con una media de 1.500 empleos al año y un máximo de 3.000 en el pico de mayor intensidad.

El consorcio liderado por ACS –en el que también participan la gestora de fondos de infraestructuras DIF y las contratistas Ghella, de Italia, y BAM, de Holanda– ya ha iniciado las obras y espera concluirlas en 2024. Cuando la línea esté en servicio, Cimic, a través de su filial UGL, se encargará de su mantenimiento durante los siguientes 24 años.

Mercado estratégico

El contrato firmado ayer con Queensland consolida a Australia como el segundo mercado por ingresos de ACS después de EE UU. En el primer semestre del año, el país oceánico aportó a la facturación del grupo 3.303 millones de euros, el 18% del total (18.816 millones). EE UU, entre tanto, contribuyó con 7.700 millones, el 41%.

La cartera de obras en Australia abarca tranvías, tuneles, puentes y hospitales y en 2018 le generó 7.300 millones en ingresos, casi el 20% del total. Valorada al cierre de dicho ejercicio en 17.973 millones (el 25% del total) es la segunda más grande del grupo después de la de EE UU (24.082 millones, el 33%). Entre las obras destaca la ampliación del metro de Sídney que ganó en 2018 por 870 millones.

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