Alemania mataría varios pájaros de un tiro con un bono verde

Daría a las ecofinanzas un impulso crucial y tiene sentido económico

Activistas de Greenpeace protestando por la ampliación de una central de carbón en Immerath (Alemania).
Activistas de Greenpeace protestando por la ampliación de una central de carbón en Immerath (Alemania).

Alemania podría matar varios pájaros de un tiro emitiendo un bono verde. Recaudar dinero solo para la transición energética subrayaría su compromiso, daría a las ecofinanzas un impulso crucial, y tiene sentido económico.

Berlín quiere dejar de usar carbón para 2038, pero sabe que la transición tendrá un gran impacto económico y social en ciertos sectores, así que prevé canalizar fondos a las regiones afectadas. Algunos de los proyectos podrían financiarse con un bono verde. Los puristas objetarán que es un nombre equivocado si parte del dinero se gasta en abandonar los combustibles fósiles en lugar de en proyectos verdaderamente ecológicos. Pero un informe de junio preparado por técnicos para la Comisión Europea recomendó que los sistemas de clasificación de las finanzas sostenibles incluyeran sectores que no son aún bajos en carbono para incentivar la mitigación del cambio climático.

Alemania no sería el primer soberano con un rating de triple A en emitir un bono verde: Holanda ya lo ha hecho. Pero es la mayor economía de Europa: demostraría que Berlín se toma en serio el abandono del carbón y contribuiría a promover las ecofinanzas, que ya están atrayendo un gran interés de emisores e inversores.

Y lo ideal sería que Merkel excluyera el gasto verde del objetivo nacional autoimpuesto de equilibrio presupuestario. En teoría, sería innecesario. Bruselas espera que el superávit de Alemania sea del 1% del PIB este año y del 0,8% el próximo. Pero parte de ese colchón ya está asignado a fines difíciles de revertir, como renovar escuelas, viviendas sociales y una infraestructura de internet más rápida.

El problema es que el bono elevaría la deuda, y la Constitución limita la cantidad de gasto que se puede financiar con nuevas emisiones. Pero hay un grado de flexibilidad que debe utilizarse plenamente. Después de todo, Bruselas prevé que la deuda pública alemana caiga hasta el 58,4% del PIB este año y siga disminuyendo el que viene. Gastar más para asegurar un futuro respetuoso con el entorno tiene aún más sentido para una economía que corre un grave riesgo de caer en recesión.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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