Tendam reactiva los planes de OPV ante el giro al alza de sus perspectivas de negocio

CVC y Pai valoran de nuevo hacer caja con un estreno en la Bolsa con vistas a 2020

Tendam pulsa en la foto

Hace más de tres años, Jaume Miquel ascendió a la cúpula del poder en Tendam, la antigua Cortefiel, con la intención de remodelar la compañía. Y lo ha logrado. Las perspectivas del grupo textil permiten reactivar la salida a Bolsa con vistas a 2020. Los gigantes del capital riesgo CVC y Pai, sus actuales accionistas, están dispuestos a pulsar el botón de la OPV si se dan las circunstancias adecuadas, según fuentes financieras.

Es posible que a la tercera vaya la vencida. A comienzos del año pasado, el grupo fichó a Nomura como asesor de una eventual OPV, con Morgan Stanley y Credit Suisse como bancos coordinadores. Pero los planes no se concretaron debido a la negativa coyuntura del sector y también a la propia evolución de la empresa. Ya entre 2015 y 2016 barajó una potencial salida a Bolsa.

Los inversores han tomado conciencia de la metamorfosis de la compañía, como demuestra su deuda cotizada, con precios que rozan máximos. Las agencias de rating Standard & Poor’s y Moody’s le subieron un escalón la nota en mayo y julio, respectivamente, y los resultados de su primer trimestre fiscal, concluido el 31 de mayo, anticipan que el negocio entre junio y agosto ha ido y va viento en popa. Un portavoz de la firma ha declinado hacer comentarios sobre la reactivacion del proceso de salida a Bolsa.

La compañía ha cumplido con el plan de negocio y continuará rebajando su deuda

La compañía que preside Jaume Miquel destaca sus optimistas perspectivas en una presentación del pasado 29 de julio: “Nuestra visión para el próximo trimestre sigue siendo positiva, con una recuperación consistente de las ventas comparables, la facturación digital manteniendo un fuerte impulso, mejora de márgenes y una optimización de los stocks”.

Las cuentas de los últimos 12 meses hasta su primer trimestre fiscal (cerrará el ejercicio completo el 29 de febrero de 2020) revelan un incremento del beneficio neto de explotación (Ebit) del 6%, hasta los 1.148 millones de euros, y un alza del 109,2% en el resultado neto. La razón de que este último epígrafe se haya disparado radica en la disminución de los gastos financieros hasta 37,8 millones de euros desde los 71,7 de un año antes. El milagro es obra de la nueva estructura de pasivo, completada en septiembre de 2017, cuando amplió capital por unos 400 millones y amortizó toda la financiación bancaria, gracias a la emisión de bonos por 600 millones de euros.

En una entrevista publicada por CincoDías el pasado 8 de enero, Jaume Miquel señaló que su primer objetivo era crear valor, con la generación de caja y el desapalancamiento paulatino. El grupo ha recomprado 65,9 millones de su propia deuda lo que ha contributivo a seguir reduciendo sus costes. La ratio de apalancamiento medida como el pasivo neto entre el Ebitda ha pasado en 12 meses de 3,4 a 3,2 veces.

Moody’s le ha subido la calificación a B1 desde B2, una nota todavía a cuatro niveles del ansiado grado de inversión. Sí destaca que la empresa va por el buen camino. “La mejora refleja el fortalecimiento de las métricas crediticias de la compañía, el exitoso historial en la ejecución del plan de negocio por parte del equipo directivo y el compromiso de continuar utilizando su saludable generación de flujo de caja libre [el dinero disponible para pagar deuda o repartir dividendos] para reducir aún más el apalancamiento”, señala en su informe el analista de la firma Víctor García Capdevila.

El experto calcula que la generación de caja libre de Tendam se situará en el entorno de los 70 millones de euros en cada uno de los ejercicios fiscales que concluirán en 2020 y 2021. Los próximos resultados de Tendam se publicarán el 28 de octubre, aunque la clave que determinará o no la salida a Bolsa será la evolución de la temporada de invierno, la más importante para un grupo textil. En su momento, las valoraciones tentativas de Tendam llegaron a los 1.400 millones de euros, pero las fuentes financieras consultadas señalan que será necesaria una nueva tasación.

Factores externos

Esta OPV, como todas, no depende exclusivamente de la compañía. El recrudecimiento de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, los renovados tambores que alertan de una inminente desaceleración, los efectos del Brexit y, en última instancia y como resumen, la evolución de la renta variable serán claves para tomar una decisión.

Cortefiel llegó a la Bolsa española en julio de 2004 y la abandonó en 2006. CVC, Pai y Permira lanzaron una opa en 2005 por más de 1.400 millones y después la excluyeron del mercado. La inversión fue un quebradero de cabeza para los inversores hasta que el actual consejero delegado puso orden en las cuentas y el balance. Jaume Miquel, tras cuatro años seguidos de pérdidas, logró que el grupo cerrara el ejercicio 2017 con beneficio. Su llegada a la máxima responsabilidad se produjo después de que los accionistas contrataran a Goldman Sachs en 2015 para explorar una posible desinversión, puesto que sus intereses no estaban alineados. Permira, pilotada hasta noviembre de 2016 por Carlos Mallo, promotor de la compra de hace más de 13 años, quería abandonar el capital. Goldman se decantó por una venta privada antes que por una OPV, pero tras testar el escueto interés, finalmente la transacción no se produjo.

La banca tenía la capacidad de ejercer una gran influencia sobre el grupo, debido a unas cláusulas que le hubiera permitido hacerse con el control de la empresa con un mínimo coste, de ahí que se buscara una solución de urgencia. Así fue como se pactó la salida de Permira en 2017, que vendió su 33% a CVC y Pai, al tiempo que los private equities efectuaron la inyección de capital. Entonces, Tendam inició un plan de negocio a cinco años, que prevé la apertura de unas 500 tiendas hasta 2021 –entre 50 y 60 de ellas en España–, inversiones por unos 250 millones y potenciar la venta online.

El precio de los bonos roza récord

Emisiones. El grupo textil se sacudió toda la deuda bancaria en septiembre de 2017 con el lanzamiento de dos emisiones de bonos con vencimiento en ambos casos en septiembre de 2024. Una por 275 millones con un cupón fijo del 5% y otra por 325 que paga el euríbor a tres meses más 525 puntos básicos. La mejora de las perspectivas de Tendam ha provocado un rally en el precio de esta deuda, que se mueve de forma inversa a su rendimiento. Los bonos a tipo variable cotizan al 100,47% sobre el nominal (véase gráfico), tras dispararse más de un 10% desde los mínimos que marcó en octubre del año pasado. Están muy cerca del 101% que alcanzaron a finales de julio. La deuda que ofrece el cupón fijo cotiza al 101,5% sobre el nominal, frente al 103% que rozó el 2 de julio. Las subidas se produjeron después de la mejora de rating por parte de Standard & Poor’s, de un peldaño, para dejársela en un nivel equivalente al de Moody’s: B+. La agencia resaltó su buen desempeño. “Tendam ha demostrado una progresión positiva de su rentabilidad operativa en términos comparables durante su último ejercicio financiero, generando sólidos flujos de caja libre y con una recompra importante de su deuda”, señala en su informe, publicado a finales de mayo. Tras las recompras de bonos, quedan en circulación 521 millones de euros. Tendam se ha centrado en adquirir sus bonos a tipo fijo, cuyo saldo vivo a cierre de mayo era de 209,1 millones.

Normas