Durban, alma mestiza, cultura zulú y olor a curri

Simboliza la mezcla de orígenes de Sudáfrica y es la más africana de las ciudades vecinas, más europeizadas

Durban
Panorámica de Durban, con el océano Índico al fondo.

Con raíces en la cultura zulú y hogar de la comunidad india más numerosa fuera de la India, la tercera ciudad de Sudáfrica, después de Johannesburgo y Ciudad del Cabo, seduce por su mezcla de culturas, su clima templado y sus playas infinitas.

Con el puerto más grande y ocupado de todo el continente africano, Durban, la más africana de sus vecinas –más europeizadas–, abierta, animada y cosmopolita, simboliza la mezcla de orígenes de Sudáfrica. La mayoría de los turistas la pasa por alto, no está incluida en el típico circuito sudafricano de safari, visita a Ciudad del Cabo y poco más. Sin embargo, tiene mucho que ofrecer.

Cuna del grupo tribal más grande de Sudáfrica, en ella  viven descendientes de los colonizadores europeos e indios

La capital de la provincia de KwaZulu-Natal es diversa, tiene alma mestiza: es la cuna de los zulúes, el grupo tribal más grande de Sudáfrica; en ella habitan descendientes de los colonizadores británicos y holandeses y es la ciudad donde viven los herederos de decenas de miles de indios que, a finales del siglo XIX, fueron trasladados desde la India por los británicos para trabajar en las plantaciones de azúcar.

Conservan sus tradiciones, tienen su propio barrio y, desde 1870, en Victoria Street Market, el mercado indio más grande de la ciudad, se venden especias, curris, masalas, saris, artesanía… Y se concentran olores, colores y un ambiente que nos traslada directamente a cualquier mercado de la India.

Ayuntamiento de la ciudad.
Ayuntamiento de la ciudad.

El mismo Gandhi vivió 21 años en Durban cuando ejercía como abogado. Aquí tuvo un primer choque con la segregación racial cuando se le negó un asiento de tren en un vagón de primera. Quizá fue en Durban donde ideó la desobediencia civil pasiva que luego aplicó en la India.

Otro mercado, el Muthi Market, es una experiencia que no deja indiferente a nadie. Representa un aspecto clave de la cultura zulú: el uso de las propiedades mágicas de plantas y animales para hacer frente al mundo sobrenatural. Casi nada. ¡Es un mercado de brujería! En él se venden plantas, raíces, cortezas, amuletos o partes de animales muertos –¡atención los olfatos sensibles!–. Las dolencias que se tratan en esta farmacia al aire libre son tanto físicas como espirituales.

Puestos callejeros.
Puestos callejeros.


Un paseo por la Golden Mile, la famosa costa de seis kilómetros que bordea el distrito central, basta para hacerse una idea de la vibrante mezcla cultural y para disfrutar de uno de los tesoros de Durban, sus playas. En uno de los extremos se encuentra uno de los lugares más concurridos de la ciudad: el uShaka Marine World, un complejo de ocio junto al mar que incluye casino, restaurantes, tiendas y el Sea Life, uno de los acuarios más grandes del mundo.

Otra visita ineludible es la del barrio de Morningside, el más antiguo de Durban, donde se asentaron los colonos británicos, con sus parques, casas victorianas y lujosas mansiones, muchas concentradas en Florida Road. Esta larga y famosa avenida es zona de movida nocturna: bares, música en directo y restaurantes de lo más cool.

Sugerencias

Durban, alma mestiza, cultura zulú y olor a curri

Música. The Chairman es el mejor club de jazz de la ciudad. Con una sorprendente decoración y ambiente sofisticado y relajado, es muy recomendable. (Mahatma Gandhi Road, 146).

Monumentos. Hay que visitar la mezquita Juma, de cúpula dorada; el templo hindú Ayalam; la catedral y el ayuntamiento, un imponente edificio neobarroco.

Para cenar. Next Chapter, en Florida Road, tiene una carta internacional, buena música en vivo y un ambiente simpático.

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