Sánchez ofrece a Podemos nuevos cargos de Gobierno para tratar de ser investido mañana

El PSOE aspira a convencer a Podemos con una nueva propuesta, tras cederle una vicepresidencia, y a granjearse la abstención de ERC

El candidato socialista a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez.
El candidato socialista a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez.

Pedro Sánchez, líder del PSOE y candidato a la presidencia del Gobierno, actualmente en el cargo en funciones, perdió este martes la primera votación parlamentaria del debate de investidura. Un fracaso esperado, para un grupo con 123 diputados que requería los 176 de la mayoría absoluta en una Cámara Baja más fragmentada que nunca, que corre el riesgo de repetirse más sorpresivamente este jueves, cuando a Sánchez le bastarían con tener más votos a favor que en contra, si no logra antes un acuerdo con Unidas Podemos. Para tratar de atar el pacto, el PSOE trasladó este martes al grupo que dirige Pablo Iglesias una nueva propuesta de Ejecutivo de coalición tras prometerles ya una vicepresidencia.

Este último punto fue avanzado públicamente antes de la votación fallida por la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, que insinuó que el cargo sería para Irene Montero, portavoz parlamentaria de Podemos y pareja de Iglesias. “Cuando gobiernan los socialistas no hay políticas decorativas”, dijo en referencia a las palabras del líder de la formación morada, que un día antes calificó así los cargos que les había ofrecido el PSOE. “Podemos no puede aceptar una vicepresidencia que consista en representar al Gobierno en actos”, aseveraron a Efe desde Podemos en respuesta a la oferta.

Tras la votación fallida, Sánchez pasó tres horas con Calvo, el secretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos, y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, diseñando una propuesta, que según fuentes de la negociación incluye nuevos cargos para Podemos, con la que el PSOE espera desbloquear la situación en las próximas horas. Se remitió a Pablo Echenique, que dirige la negociación en Podemos.

De momento, tras el desencuentro escenificado el lunes en un duro cruce de intervenciones entre Sánchez e Iglesias, la tensión pareció suavizarse relativamente este martes. Así, Podemos acabó absteniéndose en la votación de investidura en lugar de votar en contra, como inicialmente habían planeado para mostrar su enfado. Así lo probó el hecho de que Montero, que debido a su avanzado embarazo votó telemáticamente a primera hora del martes, se pronunció en contra de Sánchez mientras que el resto de sus compañeros acabó absteniéndose.

A esos 41 diputados de Podemos se les sumaron los seis del PNV, los cuatro de EH Bildu y el de Compromís, sumando 52 abstenciones. A su vez, los 66 diputados del PP, los 57 de Ciudadanos, los 24 e Vox, los dos de Navarra Suma y los dos de Coalición Canaria votaron en contra. También lo hicieron así cuatro diputados de Junts per Catalunya (tienen siete pero tres están en prisión preventiva por el juicio del procés, y 14 de ERC (el decimoquinto, Oriol Junqueras, también está preso). Sánchez solo tuvo a favor los votos de sus 123 compañeros de partido y el del diputado del Partido Regionalista de Cantabria. En total, 124 votos a favor, 170 en contra y 52 abstenciones.

“Corro el riesgo de ser también el primer candidato a la presidencia del Gobierno que sufre dos investiduras fallidas en la historia de la democracia”, admitió este martes Sánchez, recordando que también fue el primero en hacer triunfar una moción de censura, pero apelando a la “generosidad y responsabilidad” del resto de grupos para desbloquear la situación política y facilitar la formación de un nuevo Ejecutivo. Su esperanza, en todo caso, está puesta en que la última propuesta hecha a Podemos tenga más aceptación que las anteriores.

Renuente a compartir el Gobierno, el lunes Sánchez pareció dispuesto a ir a elecciones en noviembre si Podemos no acepta su oferta de coalición o rechaza investirle en cualquier caso. Iglesias, que renunció a formar parte del Ejecutivo cuando Sánchez le señaló como principal escollo para un acuerdo, no está dispuesto a más renuncias y reclama uno de cada tres ministros, en proporción a los votos que logró en los comicios del 28A, y carteras de peso.

El mayor elemento de presión a favor de un pacto inmediato lo introdujo este martes el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, que en un tono inusualmente grave avanzó que su grupo se abstendrá en la votación de este jueves si para entonces hay acuerdo entre PSOE y Podemos para gobernar juntos. Aunque Sánchez tendría tiempo para tratar de impulsar un segundo debate de investidura tras el verano, lo cierto es que para entonces se espera el fallo del juicio del procés, lo que podría complicar la abstención –clave para el PSOE– que ERC promete ahora.

Las cuentas para la segunda vuelta

Hora. La primera votación del debate de investidura, en la que era necesaria la mayoría absoluta de 176 diputados para que el candidato saliera victorioso, culminó este martes a las 14.25 horas. La segunda vuelta, en la que le basta con lograr más votos a favor que en contra, debe producirse 48 horas después. La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, convocó este martes a los grupos a las 13.30 de este jueves para tratar de que la votación se inicie una hora después.

Votos. El PSOE logró este martes los 123 votos a favor de su partido y otro del Partido Regionalista de Cantabria. Si logra antes un pacto de Gobierno, este jueves podría contar con el apoyo de los 42 diputados de Unidas Podemos y el de Compromís, con lo que sumaría 167 votos a favor. De darse el acuerdo, ERC ha avanzado que sus 14 diputados se abstendrían. De mantener la abstención también los seis de PNV y los cuatro de EH Bildu, habría 28 votos en este sentido. De esta forma, aunque los 66 del PP, los 57 de Ciudadanos, los 24 de Vox, los dos de Coalición Canaria, los dos de Navarra Suma y los cuatro de Junts per Catalunya votaran en contra, solo sumarían 155, dando la victoria a Sánchez. Pero la distancia es corta y depende de Podemos y ERC.

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