Distribución

El Corte Inglés repartirá el dividendo más alto en una década: 75 millones

Eleva el pago al accionista un 25% sobre el dato de 2017 y los gastos financieros crecen pese a la rebaja de la deuda

Corte Inglés dividendos pulsa en la foto
Centro de El Corte Inglés en la calle Serrano de Madrid.

El Corte Inglés repartirá a sus accionistas 75 millones en dividendos con cargo a sus cuentas de 2018, según desvela la compañía en sus cuentas anuales que ha puesto a disposición de sus accionistas. En el mejor ejercicio para el gigante de la distribución español desde 2011, con un beneficio de 258 millones gracias a la venta de activos, la cifra se eleva un 25% frente a los 60 millones con los que retribuyó a sus socios el año pasado. Nunca en la última década El Corte Inglés había sido tan generoso con sus accionistas.

En 2007, un año antes de la explosión de la crisis financiera, El Corte Inglés registró un ejercicio récord, cuando ganó 747,6 millones. Una abultada cifra de la que repartió un 10% a sus accionistas, exactamente 78,2 millones. Un año después, en el rigor de la peor crisis desde los años 30, rebajó el dividendo un 64% hasta los 28 millones, el mínimo desde entonces, y que representaba tan solo el 7% del beneficio del grupo.

El Corte Inglés repartirá el dividendo más alto en una década: 75 millones

En 2018, el pay out (como se conoce en la jerga al porcentaje del beneficio que se destina al pago de dividendos) se ha elevado hasta el 29%. Por debajo, eso sí, del 31% de 2016, su máximo. Ese año el dividendo fue de 50 millones.

Todo ello ocurrió en un ejercicio clave para la compañía. La venta de su filial Óptica 2000 a Grand Vision –por 89,1 millones y por la que se apuntó 65 millones en plusvalías, según las cuentas– elevó el resultado por las operaciones discontinuas hasta los 72 millones, así como determinadas inversiones inmobiliarias. Mientras, el que se refiere a la marcha habitual del negocio se contrajo un 4,61% hasta los 186,14 millones. Las ventas se mantuvieron planas en los 15.783 millones.

Pagarés de empleados

Durante el ejercicio 2018 se inició la cancelación del programa de pagarés de empleados. La empresa envió una carta a todos los tenedores de estos pagares a través del cual se les notificó que con fecha 22 de abril del 2018 no se renovaría ninguno de los mismos. En su balance aún figuran 208 millones de estos pagarés con vencimiento a corto plazo (frente a 1.251,8 millones el año anterior). La empresa ha emitido nuevos pagarés por importe de 179,4 millones de euros a dos años de vencimiento, con un nominal de 100.000 euros y un tipo de interés de mercado, que tiene clasificado a largo plazo.

Emite nuevos pagarés a empleados por 179,4 millones y mantiene 208 millones de programas antiguos

En septiembre la empresa se estrenó en el mercado de bonos –amén de una colocación de Hipercor de 600 millones– con una emisión de 690 millones en la Bolsa de Irlanda, de los cuales 80 millones fueron adquiridos por su propia aseguradora, según revela ahora. Vencen en 5,5 años y paga por ellos un 3,3%.

El Corte Inglés utilizó este nuevo bono para poner orden en su deuda bancaria. El pasado 28 de febrero canceló un préstamo sindicado por 1.000 millones, gracias a los fondos obtenidos con esta emisión y con las ventas de activos. Mantiene otra línea de crédito de 1.450 millones, totalmente dispuestos, de la que 236 millones vencen en el corto plazo. Y otros 1.150 millones en líneas de revolving.

530 millones de deuda por alquileres

El Corte Inglés cerró el pasado ejercicio –que por sus normas de consolidación fiscal culmina en febrero– con una deuda financiera neta de 3.353 millones y un apalancamiento del 39,3%. Pese a este recorte de la deuda, los gastos financieros se incrementaron desde los 191,6 millones del año anterior hasta los 198,6 millones.

La propia empresa reconoce que este montante de deuda puede aumentar en 530 millones por la nueva norma contable NIIF16, que cambia el método de cálculo de los arrendamientos. En todo caso, El Corte Inglés señala que está aún ultimando las estimaciones y políticas que se deben aplicar en relación con esta nueva norma. En principio supondría apuntarse un activo por derechos de uso de 550 millones, un impacto negativo en reservas de 15 millones y el citado pasivo por arrendamientos de 530 millones. Las nuevas políticas contables no serán definitivas hasta que el grupo presente sus próximos estados financieros.

También 2018 fue el año en el que el inversor catarí Jassim bin Jaber Al Thani, a través de su sociedad Primefin, capitalizó el préstamo por 1.000 millones que concedió al gigante español en 2015. Según publicó CincoDías en agosto del año pasado, se hizo con el 10,33%, gracias a la entrega de acciones que la compañía mantenía en autocartera. Decidió cobrar los intereses en efectivo —al revender a la compañía las acciones que le correspondían por este aspecto–, por lo que se embolsó 74 millones y la empresa provisionó 67,5 millones. Tras dedicar 49,98 millones a reforzar su posición en acciones propias, la compañía cuenta con 4,85 millones de títulos en autocartera.

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