Bruselas investiga a Amazon por supuestas prácticas contra la competencia

La CE sospecha que la empresa se aprovecha de los datos de los minoristas presentes en su plataforma

Bruselas pone la lupa sobre otro gigante tecnológico estadounidense: Amazon. La Comisión Europea (CE) anunció este miércoles que ha abierto una investigación preliminar contra la compañía por presuntas prácticas contrarias a la competencia. Bruselas sospecha que la firma de Seattle, que funciona como vendedor en línea pero también ofrece su plataforma como escaparate y mercado para otras empresas, recopila y utiliza "información confidencial competitiva" de estos en beneficio propio.

"El comercio electrónico ha impulsado la competencia en el comercio minorista y ha ampliado las oportunidades de elección y reducido los precios. Debemos asegurarnos de que las grandes plataformas en línea no eliminen estos beneficios al participar en un comportamiento anticompetitivo", declaró en un comunicado la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, quien añadió que "analizará muy de cerca" el "doble papel" de Amazon.

La investigación puesta en marcha analizará si el uso de Amazon de datos de esos minoristas independientes infringe las normas de competencia de la UE. Si es así, las autoridades europeas podrían imponerle una multa de hasta el 10% de sus ingresos anuales, es decir, 23.000 millones de dólares. La compañía de Jeff Bezos aseguró tras conocerse la noticia que cooperará plenamente con los reguladores de competencia de la UE que investigan el uso de datos de los vendedores asociados.

La Comisión Europea precisó que la investigación analizará dos temas: los contratos estándar de Amazon con los vendedores de su marketplace y el papel de los datos en la selección de los ganadores del Buy Box (Recuadro de Compra). Este recuadro es el lugar a la derecha de la página del producto que contiene el botón de Añadir al carrito y permite al cliente añadir el producto a la cesta de la compra. Amazon utiliza el sistema de Buy Box para maximizar las ventas, y utiliza un algoritmo para determinar qué empresa se queda con la primera posición en esa posición.

El equipo de Vestager comenzó un trabajo de investigación preliminar el pasado año. Ahora, tras examinar los resultados, la CE tiene fundadas sospechas de que “Amazon podría estar utilizando información sensible y competitiva de los vendedores de su plataforma”, para llegar a sus consumidores.

"Una reciente legislación en India obliga en la práctica a Amazon a elegir entre los dos modelos, marketplace o retail", explica Fernando Aparicio

“Era un paso esperado por todos, a la espera de la decisión del Gobierno americano para poner presión al avance sin precedentes de un solo jugador. La naturaleza híbrida de marketplace (Amazon Seller) y retail (Amazon Vendor) despierta justificadamente sospechas de que la información obtenida por Amazon de los vendedores en su plataforma puede ser utilizado para reforzar su modelo de retail, por mucho que la empresa haya siempre negado categóricamente este trasvase de información”, señala a CincoDías Fernando Aparicio, CEO de Amvos Digital.

Para este experto, “que el mayor competidor de los vendedores de Amazon sea el propio Amazon es terreno abonado para una investigación anticompetencia... por no hablar de las más de 300 marcas propias que Amazon ha desarrollado en múltiples categorías, en la línea de las políticas de marcas blancas desarrolladas por la distribución tradicional”, añade.

A la espera de cómo acabará la investigación, Aparicio apunta que el precedente es una reciente legislación en India que, en la práctica, obliga a Amazon a elegir entre los dos modelos, marketplace o retail. “Amazon está muy cómoda en ambos modelos (en el de retail gana un margen mayor pero en el de seller tiene acceso a datos infinitos), eso sí, a costa de la mala imagen que esta situación de amienemigo genera entre sus vendedores, siendo esta naturaleza híbrida un rasgo que le diferencia de empresas como eBay o Alibaba, que se posicionan como marketplaces puros”, continúa Aparicio.

Amazon, que en 2018 triplicó sus beneficios frente a 2017 hasta los 10.073 millones de dólares, siente cada vez más presión de los reguladores. A la investigación abierta por la CE se suma otra emprendida por la Comisión Federal de ­Comercio de EE UU, que analiza sus prácticas comerciales, incluida la forma en la que compite con los vendedores independientes de su plataforma.

Aunque Bruselas abrirá una investigación en profundidad, la CE subrayó que "la apertura de un procedimiento de investigación formal no prejuzga un resultado". Con todo, en Amazon es más que previsible que no estén tranquilos. Vestager es conocida por otros casos sonoros de competencia.  La comisaria, que desde que asumiera su cargo en 2014 ha tomado medidas contra Apple, Amazon, Facebook y Google, ya multó a esta última en julio de 2018 con 5.000 millones por prácticas anticompetitivas relacionadas con el sistema operativo Android. También Apple se vio obligada a pagar 16.000 millones en impuestos atrasados a Irlanda, tras la presión de Bruselas. Y la propia Amazon tuvo que pagar 250 millones por impuestos no pagados en Luxemburgo en 2017.

Acuerdo con la Oficina de Cárteles de Alemania

El anuncio de la investigación europea al gigante del ecommerce llega en paralelo a que la compañía haya llegado a un acuerdo con la autoridad antimonopolio de Alemania para revisar los términos de su servicio a terceros comerciales. La Oficina Federal de Cárteles de Alemania llevaba siete meses investigando a la multinacional estadounidense. Según el regulador alemán, los cambios acordados con Amazon se aplicarán también en Gran Bretaña, Francia, Italia y España, además de otros países en América y Asia. La multinacional ha precisado que los cambios entrarán en vigor en 30 días y que aclararán los derechos y responsabilidades de los vendedores, que representan el 58% de las ventas de mercancías físicas de la plataforma, informé Reuters.

Entre los cambios acordados, Amazon deberá cumplir con las normas europeas que regulan la responsabilidad frente a sus socios comerciales en sus plataformas europeas y deberá avisar con un plazo de 30 días la retirada a un comerciante de su plataforma (además de dar una razón). Además, y en ciertas circunstancias, los comerciantes que utilicen su marketplace podrán llevar a Amazon a los tribunales de su propio país (hasta ahora solo era posible en Luxemburgo) y podrán apelar contra sus decisiones con respecto a quién debe pagar los costes de devoluciones y reembolsos.

La compañía añadió que continuarán "trabajando duro, invirtiendo fuertemente e inventando nuevas herramientas y servicios para ayudar a sus socios a vender en todo el mundo y hacer crecer su negocio".

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