Banca

Orcel reclama más de 100 millones a Santander por su fichaje frustrado como consejero delegado

El italiano reclama que se cumpla el contrato pactado o una compensación

Andrea Orcel,
Andrea Orcel,

Andrea Orcel, el ex directivo de UBS al que Santander ofreció el cargo de consejero delegado y posteriormente desistió del acuerdo por el bonus que debía pagarle, ha demandado a la entidad española por su fichaje frustrado. El financiero italiano exige en los tribunales que el banco español cumpla su contrato  o bien le compense por la cancelación. Fuentes cercanas al conflicto aseguran que la demanda se presentó hace ya varias semanas, aunque no ha trascendido hasta ahora. Los abogados de Santander, de hecho, llevan tiempo preparando las alegaciones a la demanda, aunque fuentes del banco no hacen comentarios.

La cuantía de la demanda es ligeramente superior a los 100 millones de euros, según fuentes cercanas al caso. La noticia había sido previamente adelantada por El Confidencial, quien apunta que la reclamación incluye el sueldo que dejó de cobrar en UBS y el que podría haber recibido en  Santander como consejero delegado.A lo que se suma, según fuentes cercanas al caso, lo que Orcel considera el daño reputacional.

En marzo, se conoció que Orcel había contratado al bufete de abogados De Carlos Remón para estudiar acciones legales contra la entidad que preside Ana Botín, un proceso que ahora se materializa. Mientras, Santander confía en Uría Menédez la defensa en esta disputa judicial. 

Fuentes jurídicas aseguran que Santander ha estado negociando con Orcel para intentar llegar a un acuerdo al margen de la justicia, pero hasta ahora ha sido infructuoso, razón por la que el banquero italiano ha decidido ejecutar lo que hace meses que anunció y presentó hace semanas una demanda. 

Santander anunció el fichaje de Orcel en septiembre de 2018 y, pocos meses después, en enero de 2019, dio marcha atrás al no lograr un acuerdo con UBS, que pretendía que el grupo español se hiciese cargo de los 52 millones de euros que debería recibir Orcel por su retribución diferida a lo largo de siete años.

Durante el proceso, Orcel tampoco estuvo dispuesto a rebajar la compensación a recibir y el consejo de administración de Santander renunció al fichaje, que estaba aún pendiente de autorización del BCE.  La entidad calificó el coste que debía asumir como  “inaceptable”. José Antonio Álvarez, que iba a ser presidente de Santander España y vicepresidente ejecutivo del grupo, se mantuvo en el cargo de consejero delegado, además de vicepresidente.

En un comunicado, Santander explicó que “sería inaceptable para un banco comercial como Santander hacer frente al coste de contratar a una persona, aunque sea de este nivel y esta trayectoria, a la luz de los valores de la entidad y de la responsabilidad que tiene con sus stakeholders y las sociedades de los países en los que opera. En este contexto, el consejo considera que no sería adecuado seguir adelante con el nombramiento”.

En ese momento, la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, dijo a través de un comunicado: "Como banco comercial, teníamos que sopesar el alto coste de contratar a un profesional, aunque sea alguien del talento de Andrea Orcel, a quien había que compensar la pérdida de siete años de salario diferido, con nuestra cultura corporativa, que implica compromiso y responsabilidad con nuestros empleados, clientes y accionistas. Por eso, el consejo y yo misma, estamos convencidos de que, pese a que resulta una decisión difícil, hemos tomado la correcta".

Tras conocerse la demanda de Orcel, la acción de Santander cae un 0,6% en la Bolsa española, en línea con los descensos de otras entidades.

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