AbbVie se aplica un extraño tratamiento con Botox

La compra de Allergan con una prima del 45% parece un estiramiento facial temporal y excesivamente caro

Oficinas de Allergan en Medford (Massachusetts, EE.UU.).
Oficinas de Allergan en Medford (Massachusetts, EE.UU.).

Un activo avejentado ha empujado a AbbVie hacia un extraño remedio hecho de Botox de 63.000 millones de dólares. El medicamento para la artritis de AbbVie, Humira, representa más de la mitad de sus ventas, pero es posible que pronto tenga competencia. Y sin embargo, comprar Allergan con una prima del 45% parece un estiramiento facial temporal y excesivamente caro.

Allergan, bajo la dirección de Brent Saunders, ha llevado una existencia dramática. La empresa era originalmente un grupo de compañías de medicamentos genéricos con raíces en Islandia. En 2014 compró el fabricante de Botox por 66.000 millones de dólares y tomó el nombre de la empresa.

Saunders vendió el negocio de los genéricos en la parte superior del ciclo, y luego acordó en 2015 venderse a Pfizer por 160.000 millones de dólares, aunque el acuerdo, impulsado por motivos fiscales, se desmoronó. Luego vino una serie de compras cuestionables, un intento fallido de transferir patentes clave a una tribu nativa americana, un precio de las acciones en caída y la atención de los inversores activistas exigiendo una división del grupo.

Eso hace que el acuerdo anunciado el martes sea muy bueno para el vendedor, pero no para el comprador. AbbVie paga una prima de aproximadamente 20.000 millones de dólares. El valor de los ahorros anuales proyectados de 2.000 millones, que gravados y colocados con un múltiplo de 10, vale 4.000 millones de dólares menos que eso, en el mejor de los casos. Y añade a su balance un considerable volumen de 60.000 millones en deuda contraída y recién aumentada.

Seguro que Botox proporciona muchos ingresos, pues trata de todo, desde la piel flácida hasta la incontinencia. Y el negocio de estética de Allergan recauda su dinero directamente de los bolsillos de los pacientes, lo cual resulta útil ahora que las aseguradoras y los Gobiernos están tomando medidas enérgicas contra los precios.

Pero las dos empresas no se solapan mucho y Botox, en cierto modo como Humira, tiene nuevos rivales. Reducir el flojo esfuerzo de investigación y desarrollo de Allergan debería producir flujo de caja para reducir el apalancamiento, pero eso no ayudará a encontrar nuevos medicamentos.

Esa probablemente sea la razón central por la que las acciones de AbbVie abrieron con una caída del 10%, laminando unos 15.000 millones de valor de mercado. Las grandes farmacéuticas tienen un mísero historial de perder valor con las grandes operaciones. Puede que los costes se reduzcan, pero las fusiones y adquisiciones a gran escala rara vez refuerzan los canales de medicamentos, que ya son el ingrediente que falta en ambas empresas.

AbbVie podría comprar una decena de biotecnológicas más pequeñas con medicamentos prometedores por el mismo precio. Estos objetivos más vigorizantes no traerían beneficios el próximo año, pero las posibilidades de ofrecer un futuro más lozano serían mayores.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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