Cumbre del G-20: posibles escenarios y consecuencias después del encuentro decisivo según Amundi

Aunque la gestora espera un acuerdo básico que permita seguir explorando las negociaciones comerciales, en el caso de una ruptura, la aplicación de los nuevos aranceles costaría a China un punto de PIB

Imagen de archivo de la reunión entre el presidente de EE UU Donald Trump y el presidente de China Xi Jinping durante la anterior cumbre del G-20 en Buenos Aires.
Imagen de archivo de la reunión entre el presidente de EE UU Donald Trump y el presidente de China Xi Jinping durante la anterior cumbre del G-20 en Buenos Aires. AP

Una semana más la guerra comercial entre Estados Unidos y China es el asunto que más preocupa a los mercados. Y es que después de sembrar de ventas los índices bursátiles en mayo y de llevar la rentabilidad de los bonos de varias de las principales economías del mundo a mínimos históricos en junio, se aproxima una nueva fecha clave en el conflicto: la cumbre del G-20 que se celebra este próximo sábado en Osaka.

Durante la cumbre, el presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo chino Xi Jinping mantendrán una reunión para tratar de encarrilar nuevamente las negociaciones comerciales. Del resultado de esa conversación entre los presidentes de las dos principales potencias del mundo, dependerá el próximo devenir de los mercados y la economía.

Amundi, la primera gestora de Europa por volumen de activos y la décima del mundo, ha presentado hoy sus previsiones de cara al segundo semestre de 2019 y la guerra comercial ocupa una parte importante en sus análisis.

"Empezamos el año con mensajes de Trump que eran muy optimistas en cuánto a la posibilidad de llegar a un acuerdo evitando de esa forma la guerra comercial, y se buscaba una fecha para esa firma, esa fecha era esta cumbre del G-20." explica el presidente de Amundi Iberia, Víctor de la Morena. "Durante este trimestre, las expectativas se han caído y ya nadie espera, nosotros tampoco, que exista un acuerdo final que termine con la guerra comercial en la cumbre", prosigue.

Por contra, el escenario más probable para los expertos de Amundi, (con un 60% de probabilidades de que ocurra) es que se produzca un acuerdo de mínimos entre Trump y Xi Jinping que al menos deje las puertas abiertas para un futuro entendimiento. Los analistas le dan un 5% de probabilidad a que todo se resuelva durante el G-20, mientras que el escenario más negativo de todos, el de una ruptura total de negociaciones y aplicación del aumento de aranceles, ha ido ganando fuerza y ya tiene un 30% de probabilidades de suceder.

Tanto en el caso de llegar al peor escenario posible en el que se confirme definitivamente la ruptura de negociaciones entre Pekín y Washington como en el del escenario neutral, De la Morena ha detallado cuáles serían algunas de las consecuencias a las que se enfrentarían los mercados y consejos para reaccionar ante ellas.

Consecuencias en los tipos de interés

En los escenarios negativo y neutral, la probabilidad de bajadas de tipos de interés antes de que acabe el año está elevada debido a la "conducta predictiva" que están desarrollando los bancos centrales, esto es, el aplicar el remedio antes de que llegue la enfermedad, lo que en opinión del presidente de Amundi Iberia está manteniendo a los mercados en máximos cuando el escenario comercial se ha deteriorado. "A pesar de lo que ha cambiado el entorno, si vemos el mercado estamos en el lado opuesto, estábamos descontando un acuerdo y ya no, ¿qué sentido tiene que se mantengan los máximos de mercado cuando nadie espera ese acuerdo? Alguien ha puesto la tirita antes de que se produzca la herida y ese alguien han sido los bancos centrales", afirma De la Morena.

Con sus bajadas de tipos en forma de tirita, Amundi contempla que la Reserva Federal empiece en septiembre a rebajar entre 50 y 75 puntos básicos los tipos, existiendo la posibilidad de que se adelante a julio si se rompen las conversaciones con Pekín. Entre los motivos que explican este movimiento, De la Morena aduce que los datos económicos están mostrando una desaceleración: "Si se observan los indicadores económicos, incluso los indicadores adelantados, se percibe un claro deterioro del comercio internacional, lo que ha incidido en algunas economías que son más sensibles a este elemento. Se ha notado especialmente en Alemania, en China y en Estados Unidos", apunta.  

Por su parte, el BCE abrió la puerta a la posibilidad de tipos negativos en Europa. "No sé si tienen más información que nosotros, está peor la cosa que cómo la vemos o bien tiene razón Trump y realmente el BCE está defendiendo los intereses de Europa en cuanto a la divisa", remarca el experto. Si la Fed bajara los tipos de interés y no lo hiciera el BCE, el euro sería más fuerte y por lo tanto, deterioraría más la balanza de pagos al facilitar las importaciones y dificultar las exportaciones.

Consecuencias en la economía

En el caso de que se rompan las negociaciones, se doblarían los aranceles actuales sobre China al entrar en vigor las tarifas al 25% sobre productos chinos valorados en 300.000 millones de dólares. "Pasaríamos de un impacto en la economía china de algo menos de un punto a uno que podría llegar a detraer un 2% del crecimiento del PIB chino", explica De la Morena. 

En el lado estadounidense, el experto considera que el deterioro económico por la parte comercial se ha visto compensado por la entrada del dinero de los aranceles. "Aunque sus empresas vendan menos, a nivel de PIB se compensa, lo que pasa que ese crecimiento no es tan sano como el crecimiento que se tenía anteriormente", puntualiza. 

Además de este impacto en los contendientes, según De la Morena habría una serie de reacciones en cadena en las estimaciones de crecimiento del resto de países, de las divisas y del cuadro macroeconómico en general. 

Consejos de inversión de cara al segundo semestre

Con el mercado en máximos, Amundi considera que muchos valores están sobrevalorados. En concreto, De la Morena pone el foco en los precios de las acciones de las empresas de sectores defensivos o bond proxy, sobre las cuáles los inversores se han abalanzado ante los bandazos comerciales dejando el precio "sumamente caro". "Aunque tengan etiqueta de defensivos, esos sectores son un peligro por sus valoraciones. A lo mejor no es el sector en sí lo que hay que comprar, sino la calidad de ese activo" asevera. 

En la renta fija de países, ante la baja rentabilidad de los bonos, Amundi cree que hay "poco que rascar", pero destaca que sigue viendo interesante la deuda periférica. 

Para Amundi, el oasis de rentabilidad y las inversiones más interesantes se encuentran en el mercado de crédito. "Aunque la economía europea se está viendo afectada por el frenazo del comercio internacional, la demanda interna en Europa es muy robusta, fundamentada sobre unos ingresos personales muy fuertes, por lo que no creemos que las tasas de impagos vayan a subir", concluye De la Morena.

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