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La Bolsa suiza confirma su atractivo como apuesta defensiva: gana el 13% en el año

Los expertos destacan la abundancia de valores rentables y con poca deuda

SMI Suiza pulsa en la foto

Los inversores han despertado en mayo a la cruda realidad de la amenaza de guerra comercial y su capacidad potencial de acelerar el declive económico global. Tras las subidas bursátiles logradas hasta finales de abril, los activos refugio y los valores bursátiles de perfil más defensivo vuelven a ser el destino predilecto de inversión y en esta táctica con la que proteger la inversión, la Bolsa suiza surge como la alternativa elegida por algunas gestoras.

Como una primera reacción a la escalada proteccionista que enfrenta a Estados Unidos y China, UBS reconoce haber cerrado su sobreponderación en acciones de mercados emergentes en favor de la Bolsa helvética. “Las acciones suizas no están baratas a juzgar por los indicadores de valoración históricos, pero su perfil defensivo debería potenciar su rentabilidad relativa en un mercado errático, y los recientes informes de beneficios trimestrales han mostrado resiliencia”, resume el banco suizo, replegándose así a su mercado local.

Como al Nasdaq y al S&P, al SMI –principal índice de la Bolsa suiza– la inquietud por las negociaciones comerciales también le sorprendió en máximos históricos. Alcanzó un nuevo récord el 30 de abril en los 9.769,74 puntos, aunque su corrección posterior, compartida con el resto de Bolsas mundiales, ha sido menor a la de la Bolsa estadounidense.

La que menos cae en mayo

En el mes de mayo, su pérdida es del 2,5%, la más reducida entre los selectivos europeos –el Dax cae en el mes el 5% y el Eurostoxx, el 6,6%– e inferior también al más del 6% de caída mensual que arrastra Wall Street. “Las acciones suizas estuvieron entre las menos malas en 2018 junto a las suecas. En 2019, la región muestra de nuevo mejores resultados en términos relativos”, señalan desde Indosuez.

La firma destaca uno de los aspectos que hacen más atractiva a la Bolsa suiza en momentos de mayor incertidumbre, la abundancia de los denominados valores de calidad, en contraposición a los de crecimiento o value. Se trata de compañías con una rentabilidad más elevada y resistente y menores niveles de deuda. Así, más del 50% de la capitalización bursátil del índice SMI está incluida en el MSCI Europe Quality y de los 20 valores que componen este selectivo, 8 son suizos, apuntan desde Indosuez. “Los blue chips suizos continúan siendo interesantes en el entorno actual y podrían ser más defensivos en caso de caídas bursátiles”, añade la firma.

“El mercado suizo ofrece una larga lista de valores de alta calidad, tanto de elevada como de pequeña capitalización”, apuntan desde Julius Baer, donde muestran su preferencia por Nestlé y Novartis como posiciones defensivas. Ambos son los valores que más peso tienen en el SMI, con una ponderación del 18% y el 17,7% respectivamente, junto a la farmacéutica Roche, con otro 17,7%.

El factor de la divisa

A favor de la inversión en Bolsa suiza también juega su divisa. El franco suizo muestra su condición de moneda refugio en momentos de volatilidad y se ha apreciado desde las 1,14 unidades por euro desde finales de abril hasta las 1,1186 unidades actuales. Así, la inversión en moneda local en la Bolsa helvética también puede permitir aprovechar la apreciación de la divisa que se podría dar en los próximos meses. En Barclays prevén un nivel de 1,11 francos suizos por euro. El banco británico argumenta para ello el deterioro de la economía de la zona euro y descartando una intervención del banco de Suiza que frene la apreciación de la divisa.

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