Normativa

La nueva regulación de CFD golpea a los grandes proveedores del sector

Los ingresos de IG, CMC y Plus 500 se hunden tras las restricciones; Europa acotó

el alcance de estos derivados en agosto de 2018

Sebastián Albella, presidente de la CNMV.
Sebastián Albella, presidente de la CNMV.

Los grandes proveedores de los contratos por diferencias (CFD, por sus siglas en inglés) sufren desde hace casi un año fuertes restricciones en la comercialización de este producto. El apalancamiento máximo se ha reducido a la mínima expresión desde agosto de 2018 y las opciones binarias están prohibidas desde julio. Las entidades líderes en la venta de estos derivados han sufrido en sus cuentas el impacto de la regulación, con caídas de ingresos entre el 27% y el 82% para CMC Markets, IG y Plus 500.

El 1 de junio del año pasado, y después de reiteradas advertencias, el coordinador de las comisiones europeas de valores, ESMA, lanzó un dardo a dos de los productos que considera más peligrosos para los minoristas. Los CFD, con distintos niveles de apalancamiento, quedaron restringidos desde agosto, y las opciones binarias, totalmente vetadas desde julio.

La facturación de los principales intermediarios se desploman hasta un 82% una vez que la regulación está en vigor

Los resultados de las grandes empresas del sector, algunas de ellas cotizadas, han notado los cambios. Tanto en ingresos como en sus evoluciones en Bolsa.

La británica IG Group, con una capitalización de unos 2.000 millones de libras, cae más de un 40% desde sus máximos de agosto de 2016. Sus ingresos durante los tres primeros trimestres de su ejercicio fiscal, cerrados el pasado 28 de febrero, se redujeron un 27% en los países con regulación de ESMA, hasta los 202,4 millones de libras. CMC Markets, también con sede en Londres, estima que sus resultados anuales –su ejercicio terminó el 31 de marzo– han caído un 37%, si bien publicará los datos definitivos el 6 de junio. Su cotización se hunde un 70% desde el récord de 2016.

Plus 500, también británica, ha sufrido un recorte de sus ingresos en el primer trimestre del 82%, hasta los 53,9 millones de libras. Desde los máximos, en este caso de agosto de 2018, se desploma un 70% en Bolsa.

Las restricciones a los CFD, a los que algunos supervisores han achacado ser instrumentos más similares a los juegos de casino que herramientas de inversión, consisten principalmente en una reducción del apalancamiento. Los CFD permitían apostar hasta 200 veces el dinero disponible. En los casos más extremos y durante las promociones más agresivas se llegaron incluso a las 400 veces. Este nivel supondría invertir por el equivalente a 400.000 euros con tan solo 1.000 en la cuenta.

El coordinador de los supervisores europeos ha limitado el apalancamiento de los pequeños inversores a 30 veces (invertir por 300 euros con 10 euros), y este nivel es solo para las divisas más estables. En el resto de las divisas, en el oro y en un puñado de índices bursátiles el umbral máximo baja a 20 veces. Es decir, apostar por 200 euros con 10. El límite de apalancamiento se queda en 10 veces en otras materias primas distintas al oro, como el petróleo, el gas, la plata, y algunos índices bursátiles. El nivel de apalancamiento de cinco veces es el estándar para los valores de Bolsa de forma individual. El nivel más restrictivo, de dos veces (se puede apostar por dos euros con uno), se aplica a las criptomonedas.

Otra medida es que las pérdidas que los minoristas pueden registrar están limitadas al importe invertido. Es decir, los clientes no pueden tener saldos negativos. En teoría, esta protección es excepcional, puesto que se debe de haber puesto en marcha un sistema de garantías mínimas. Así, los intermediarios deben cerrar los CFD cuando el colchón caiga por debajo del 50% de la cuantía de la garantía inicial para los CFD abiertos.

Uno de los criterios que ha motivado la restricción es que, en muchos casos, si el cliente gana, el intermediario pierde. Esto se produce cuando el proveedor no cubre la posición abierta en los CFD, comprando o vendiendo los activos, sino que las posiciones están garantizadas contra su propio balance. “Para estos proveedores existe un mayor riesgo e incentivo para manipular o usar precios menos transparentes de referencia o para buscar otras prácticas cuestionables”, afirma ESMA.

Varios proveedores de CFD están optando por cambios en sus modelos de negocio. XTB ofrece compraventa de acciones al contado e IG ha comenzado a ofrecer opciones a sus clientes.

La CNMV se dispone a adoptar las medidas ‘ad eternum’

Europa pide que las autoridades nacionales actúen. Desde julio de 2018 está prohibido la venta de la inmensa mayoría de las opciones binarias a los pequeños inversores. Y desde agosto de ese mismo año están restringidos los CFD por ESMA. Pero sus limitaciones deben ser renovadas cada tres meses, de manera que el organismo ha conminado a los supervisores nacionales a que adopten medidas definitivas, pues solo ellos pueden tomarlas. Así lo expuso ESMA en un documento el pasado 3 de mayo, cuando daba su opinión sobre una solicitud en este sentido de la Financial Market Authority of Austria, equivalente a la CNMV española. De hecho, el organismo que preside Sebastián Albella tiene lista una resolución “que permita la implementación de las mismas en España de forma indefinida”. El documento, que se sometió a consulta pública el pasado mes noviembre, está listo para aprobarse ya, según fuentes conocedoras de las intenciones del supervisor.

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