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¿Por qué la caída del Ibex desde máximos se reduce del 43% al 11% si se incluyen los dividendos?

Solo el Dax incorpora la retribución al accionista en su evolución

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Fue en octubre de 2007 cuando el Ibex 35 marcó su máximo histórico, quedando a las puertas de los 16.000 puntos. Casi 12 años después de aquel hito, el índice se debate día a día por mantener a flote los 9.000 puntos. Desde entonces el selectivo español cae cerca de un 43%.

Mejor suerte corre el Ibex con Dividendos, índice creado por Bolsas y Mercados Españoles (BME) en el que a la evolución de las acciones se añade el retorno obtenido vía dividendos. Fue en mayo de 2017 cuando registró sus máximos hasta la fecha: los 29.201,6 puntos. A día de hoy se encuentra un 11% por debajo de este nivel.

La diferencia entre la evolución del Ibex y el Ibex con Dividendos es significativa. Mientras uno es visto como historia de éxito, el otro lleva anclado en el mismo nivel los últimos 20 años. Fue en 1998 cuando el Ibex registró por primera vez los 9.100 puntos.

De manera sistemática se ha argumentado que la pobre evolución del Ibex 35 se debe a su composición, un índice en el que la banca y las energéticas acaparan el protagonismo. Como la mayoría de las principales Bolsas, se trata de un selectivo al que se le descuenta la retribución al accionista, un elemento que en la Bolsa española cobra un especial protagonismo. Con una rentabilidad por dividendo del 4,3%, el Ibex 35 ocupa los primeros puestos de la tabla. En Europa solo el Mib italiano le arrebate el primer puesto con una rentabilidad por dividendo del 4,85%.

“España es uno de los mercados que más dividendos reparten del mundo, las empresas europeas ya destacan por este hábito frente a estadounidenses y asiáticas. Las compañías hacen esto para atraer a los fondos de inversión y tratar de ganar en atractivo para los inversores más conservadores”, afirma Aitor Méndez, analista de IG.

De los grandes índices el único que incluye los dividendos en su evolución es el Dax alemán, un selectivo que sufre la presión de la guerra aranceleria y se sitúa un 12% por debajo del récord que registró en enero de 2018. “Es evidente, que el hecho de descontar los dividendos que pagan las empresas perjudica a los índices que lo hacen. Precisamente, el lunes pasado el FTSE Mib italiano se vio muy penalizado (-2,6%) porque las 21 compañías de las que lo integran pagaron dividendo”, señala Juan José Fernández Figares, de Link Securities. El experto apunta además que para reflejar mejor la inversión el índice que incluye los dividendos es el más exacto pues por ejemplo los fondos de inversión calculan su rentabilidad incluyendo estos dividendos.

Natalia Aguirre, de Renta 4, defiende que si bien el índice con dividendos es el que mejor refleja la idea del retorno que obtiene el inversor, es el Ibex 35 básico el que muestra la evolución del negocio subyacente de las empresas que lo integran.

Méndez resalta que las divergencias entre un índice y otro aumenta en periodos de mayor bonanza (las compañías ganan más y tienen más dinero para dar a sus accionistas) que en los últimos años han coincidido, además, con periodos de muy bajos tipos de interés en Europa, “un hecho que empuja a las compañías a competir con mejores dividendos para atraer a los inversores, especialmente en el sector eléctrico”, explica.

“Para los pequeños inversores puede ser un poco chocante ver que el Ibex 35 siempre están en el mismo rango, entre los 8.000 y los 12.000, mientras que otros índices han subido mucho más. Distorsiona un poco lo que realmente hace la Bolsa española”, apunta Fernando Luque, de Morningstar.

La importancia de los índices

Referencia para el gestor. Los fondos de inversión registrados en España tienen, casi siempre, un índice con el que se comparan. Tanto los fondos que invierten en renta fija como los que lo hacen en Bolsa, o los mixtos. Las gestoras tienen que pagar un canon por el uso de estos selectivos.

Fondos pasivos. Cada vez hay más fondos de inversión y fondos cotizados que no tienen a un gestor al frente, comprando bonos y acciones, sino que se dedican únicamente a replicar un índice. Los fondos pasivos de Bolsa ya manejan más dinero en Estados Unidos que los fondos activos. Esto ha hecho que las firmas que elaboran índices (MSCI, S&P Dow Jones, FTSE...) se hayan hecho de oro.

Oligopolio. Los cuatro grandes grupos creadores de índices bursátiles y de bonos dominan el mercado. Tienen una cuota superior al 70%, en una industria que genera comisiones por más de 3.000 millones al año. Los cánones son tan altos que muchas de las grandes gestoras han creado sus propios índices.

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