El ruido sordo de Uber podría espantar a la manada de unicornios

Dada la falta de un camino claro hacia las ganancias, puede sospecharse que el debut en Bolsa es una salida para los inversores privados

Anuncio de la OPV de Uber, el viernes en Wall Street.
Anuncio de la OPV de Uber, el viernes en Wall Street.

El deslucido debut en la Bolsa de valores de Uber Technologies es una advertencia para otros unicornios tecnológicos. Las acciones del servicio de VTC se han estrenado en el parqué por debajo del precio de la oferta pública de venta, valorando la compañía en alrededor de 70.000 millones de dólares, según la base de acciones en circulación. La falta de entusiasmo por la mayor salida al mercado de una empresa de tecnología de EE UU desde Facebook en 2012 sugiere que los inversores son cada vez más exigentes.

Incluso el precio de la oferta pública de venta fijado el jueves fue una decepción en comparación con algunas expectativas. A 45 dólares por acción, valoró Uber en unos 75.000 millones de dólares, o más de 82.000 millones si se tiene en cuenta la dilución de las opciones en circulación y demás.

Como muchas otros OPV tecnológicos recientes –pero a diferencia de Facebook, que era rentable–, Uber confía en la creencia de los inversores de que algún día crecerá lo suficiente como para escapar de su actual océano de números rojos. La firma perdió aproximadamente mil millones de dólares en el primer trimestre.

La salida a Bolsa le da a Uber otros 8.000 millones de dólares para financiar inversiones en su expansión, que se suman a los casi 25.000 millones de dólares recaudados en 23 rondas de financiación privada, según el portal de información corporativa Crunchbase. Las pérdidas de la compañía pueden haber influido en la mente de algunos inversores, junto con el pobre rendimiento de su rival de menor tamaño y alcance local Lyft, cuyas acciones han bajado alrededor de un cuarto desde su salida a Bolsa a finales de marzo.

Para ser justos, los mercados bursátiles tuvieron una semana difícil gracias a la escalada de la guerra comercial entre China y Estados Unidos. Y las acciones de Uber se han negociado más cerca del precio de la OPV más avanzada la sesión.

Pero cuando los inversores sienten la necesidad de tener más seguridad, seguramente es más difícil encontrar compradores para las acciones de una empresa que funde dinero en efectivo y con un historial de roces con los reguladores y los empleados.

A las acciones de Facebook no les fue bien en las semanas posteriores a su inclusión en Bolsa. Pero dada la ausencia de un camino claro hacia las ganancias, el debut de Uber levantará sospechas de que el mercado está siendo utilizado como una salida oportuna para los inversores anteriores de las rondas de financiación privada.

Es posible que las empresas rentables no tengan que preocuparse demasiado por encontrar un mercado para sus acciones. Las empresas que necesitan constantes inyecciones de capital para crecer, como la candidata a salir a Bolsa WeWork –de oficinas compartidas–, podrían sufrir una recepción más fría.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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