Continuar las reformas para poder seguir creando empleo

El porcentaje de población ocupada en la UE ha crecido un 2%, pero no lo ha hecho de forma uniforme

Durante los duros años de la crisis se hizo frecuente analizar la economía europea en términos de doble velocidad, la que separaba drásticamente a los países con mayor fortaleza, como Alemania o Francia, de sus vecinos menos disciplinados y aplicados. España, Grecia, Italia o Portugal figuraban en ese segundo bloque de fallidas economías periféricas, lastradas por graves desequilibrios financieros y golpeadas por elevadas cifras de desempleo. Diez años después, Europa ha dejado atrás el túnel, pero ni todas las cicatrices de la crisis han desaparecido ni las dos velocidades se han unificado, pese a que uno de aquellos malos alumnos, España, ha logrado colocarse a la cabeza de la clase en tasa de crecimiento. El porcentaje de población ocupada en la UE ha crecido un 2%, pero no lo ha hecho de forma uniforme en los distintos países, provincias y regiones. De los 20 territorios europeos más desfavorecidos en términos de empleo, según un informe realizado por analistas de ING, buena parte se concentran en Italia, Grecia, Portugal y España, con Castilla y León y Extremadura como zonas señaladas.

Las razones que explican estos persistentes puntos negros del empleo son heterogéneas, e incluyen desde factores demográficos y educativos hasta deficiencias en infraestructuras digitales o capacidad de innovación. En general, el paro que soportan estas regiones está por encima de su tasa estructural y tiene mucho que ver con el escaso atractivo que ofrecen para la inversión y la actividad empresarial. Ello se debe, entre otras razones, al peso de unas legislaciones nacionales que es necesario flexibilizar para que estos territorios puedan aprovechar plenamente las bonanzas de un ciclo expansivo que antes o después se contraerá.

A lo largo de los últimos años, España ha ejemplificado la historia del alumno con malos resultados que un buen día decide tomarse las cosas en serio y acaba el curso por delante dal resto de sus compañeros. Las reformas estructurales realizadas desde la crisis, unidas a un fuerte ejercicio de disciplina fiscal, a la rebaja de costes internos y al apoyo de la política monetaria del BCE, han permitido a la economía crecer a un ritmo envidiable y reducir de forma importante la terrible lacra del desempleo. Pero ese esfuerzo reformador no ha sido completado, como tampoco ha finalizado la batalla por crear puestos de trabajo. Ambas asignaturas están directamente relacionadas y deben retomarse con eficacia, seriedad y cuanto antes.

 

Normas