La presencia de directivas y la reducción de la brecha salarial avanzan a dos velocidades

Desde 2013, la recuperación económica de las ejecutivas solo ha mejorado un 0,9%

La presencia de directivas y la reducción de la brecha salarial avanzan a dos velocidades

La presencia femenina en la alta dirección y la reducción de la brecha de género avanzan a velocidades diferentes desde el inicio de la crisis económica. Mientras que las mujeres ocupan hoy el 16,2% de los puestos ejecutivos en España, lo que supone una mejora de casi seis puntos respecto a 2013 (10,3%), la recuperación económica queda prácticamente estancada, avanzando únicamente un 0,9%. En 2019, la brecha se sitúa en un 16,1%. Hace seis años, la cifra llegaba al 17%.

Son datos que han presentado este viernes el grupo ICSA y EADA Business School, a partir de una muestra que recoge datos salariales de más de 80.000 individuos empleados por cuenta ajena en España. Los datos muestran una ecuación que se cumplió durante todo el periodo poscrisis y que supuso una reducción en la presencia femenina directiva a la par que un aumento de la brecha salarial. Es a partir de 2016 cuando la tendencia se invirtió, pero sin hacerlo de forma proporcional. De hecho, y aunque en ninguno de los casos se han recuperado los valores correspondientes a 2008, cuando las ejecutivas representaban casi el 20% y la diferencia salarial se situaba en el 11,9%, la mejoría es notablemente más lenta en lo relativo a los salarios.

Indry Canchila, socia de ICSA y responsable del informe, asegura que “aunque se percibe una mejora tanto en las diferencias salariales como en la presencia femenina en puestos de dirección, esta es del todo insuficiente". Por su parte, la profesora de EADA y colaboradora del informe, Aline Masuda, recuerda que "la crisis nos devolvió al modelo de gestión clásico con más control, rigidez y la disponibilidad absoluta, y es ahí donde las mujeres teníamos las de perder". De hecho, es justo en el año posterior al estallido de la crisis en donde la caída se vuelve más aguda, pasando del 19,5% de presencia al 12,8%, a la vez que la brecha salarial pasa del 11,9% al 17%. La docente considera que los avances en políticas de igualdad “responden a la presión social, pero tienen que ser concretos y aplicables a la empresa, como la reciente ampliación del permiso de paternidad".

La brecha salarial, aunque en menor proporción, también está presente en los mandos intermedios. Ellos tienen una remuneración, según los datos del citado estudio, de 42.942 euros anuales, mientras que la de ellas cae a 38.572 euros, un 11,3% menos. En las categorías más bajas, la de los empleados rasos, la diferencia es algo mayor que en la intermedia. Los trabajadores perciben 25.063 euros y las trabajadoras un total de 22.295 euros, un 12,4% menos.

Los datos recopilados por ambas entidades también ponen de relieve cómo a medida que se asciende en la pirámide de la empresa, la presencia de mujeres se reduce. En la categoría base, los empleados representan un 58,8% del total, mientras que las mujeres llegan al 41,2% de la plantilla. En los mandos, ellos ascienden hasta el 73,2% y ellas bajan al 26,8%. En la casilla directiva, los varones alcanzan el 83,8% de presencia y ellas caen hasta el 16,2%.

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