Batalla interna en el PP

Casado y Aguirre achacan a Rajoy el inicio de la pérdida de votos del PP

Feijóo hace autocrítica y admite, en cambio, ‘errores’ y giros que ‘no han sido los adecuados’

El presidente del PP, Pablo Casado, pasa sin saludar por delante del expresidente de la Comunidad de Madrid, Angel Garrido, ahora en las filas Ciudadanos. Ambos han coincidido este jueves en la celebración del Dos de Mayo, Día de la Comunidad de Madrid.
El presidente del PP, Pablo Casado, pasa sin saludar por delante del expresidente de la Comunidad de Madrid, Angel Garrido, ahora en las filas Ciudadanos. Ambos han coincidido este jueves en la celebración del Dos de Mayo, Día de la Comunidad de Madrid. EFE

El presidente del PP, Pablo Casado, y la ex dirigente popular de Madrid, Esperanza Aguirre, han coincidido este jueves en señalar que la debacle electoral sufrida por su partido el pasado domingo en las elecciones generales comenzó en la etapa de Mariano Rajoy al frente del PP. Quienes han rechazado echar balones fuera han sido, en cambio, los barones populares de Galicia y Castilla y León, que han instado al dirigente de Génova a hacer "autocrítica" y recuperar el centro ideológico. 

Durante la festividad madrileña del Dos de Mayo, Casado ha señalado que el PP lleva “perdiendo apoyos electorales desde hace ocho años”, un declive cuyas causas se han debido, ha dicho, a las “tres ces: crisis económica, Cataluña y corrupción”. En ese mismo sentido se ha pronunciado la ex mandataria madrileña, al destacar que la “desbandada” no era algo nuevo, sino que había empezado cuando Rajoy gobernaba. Aguirre ha negado así que toda la responsabilidad fuera de la estrategia seguida por Casado: “Culpables somo nosotros, todos los que formamos el PP, porque no hemos sido capaces de frenar la desbandada”, ha insistido.

En un afán por recuperar el voto perdido hacia Ciudadanos y Vox de cara a las próximas elecciones autonómicas y municipales del 26 de mayo, Casado ha vuelto a negar ayer que en España haya “tres derechas” y ha sostenido que solo existe un partido de “centro derecha, centrista y reformista” –en referencia al PP–.

El PP obtuvo el pasado domingo los peores resultados de su historia, con apenas 66 escaños, 71 menos que en 2016, y una pérdida de 3,7 millones de votos, llegando tan solo a 4,3 millones de apoyos. Los resultados de los comicios de 2016 supusieron una ligera mejora para el PP respecto a los de 2015, cuando, pese a ser la fuerza más votada, sufrió una importante sangría respecto a la mayoría absoluta cosechada en 2011: el partido perdió 63 escaños (de 186 a 123) y 3,7 millones de votos (de 10,9 a 7,2 millones).

Quien sí ha admitido que las cosas no se han hecho bien durante esta campaña electoral ha sido el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que ha reconocido este jueves “errores de estrategia y de posicionamiento político” y “giros [que] no han sido los adecuados”, en referencia al acercamiento a Vox. Una postura respaldada por el PP de Castilla y León, que ha recomendado a Casado más “autocrítica” y huir de los extremos. "Más Feijóo y Herrera [presidente de Castilla y León] y menos Aznar y FAES”, ha instado el vicepresidente de la Junta de esa comunidad autónoma, José Antonio de Santiago-Juárez, al dirigente del PP.

A pesar de reconocer que Casado había sufrido la "herencia" negativa de los casos de corrupción sacados a la luz durante la etapa de Rajoy, Santiago-Juárez ha responsabilizado directamente al actual presidente popular de "alejarse en los últimos meses" del "centro".

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