Partido Popular

Casado da un giro estratégico hacia el centro para recuperar apoyos de cara al 26 de mayo

Califica al PP como el "único partido de centro derecha", al tiempo que tacha a Vox de "ultraderecha" y a Cs de "socialdemócrata"

El presidente del PP, Pablo Casado, este martes tras la reunión del Comité Ejecutivo de su partido.
El presidente del PP, Pablo Casado, este martes tras la reunión del Comité Ejecutivo de su partido. Reuters

Tras la profunda debacle electoral sufrida el domingo por el PP, la Ejecutiva popular se ha reunido este martes para hacer balance y decidir la nueva estrategia de cara a los próximos comicios autonómicos, municipales y europeos del próximo 26 de mayo. A pesar de que la formación sostiene que ha hecho "autocrítica", el presidente del partido, Pablo Casado, ha señalado como responsables de la sangría de votos a la fragmentación de la derecha y a la difícil recomposición del PP tras la moción de censura, y ha negado haber competido con Vox por las posiciones más extremas. 

"Centrados en tu futuro" será el nuevo lema de campaña para el 26M. La frase recuerda a la ya usada por Mariano Rajoy en las autonómicas de 2011 -"Centrados en tí"-, que cosecharon buenos resultados, pero juega también con la idea de volver al centro ideológico, un espacio que, según el ala más crítica, el PP dejó huérfano en estas generales, tras su giro a la derecha. A pesar de no decirlo explícitamente, el PP parece así rectificar una estrategia que le ha valido los peores resultados de su historia: 66 escaños, más de la mitad que los 137 cosechados en 2016.

Después de perder más de 3,7 millones de votos, Pablo Casado ha comparecido por primera vez este martes tras la reunión de la Ejecutiva de su partido para anunciar que el PP ha “tomado nota del mensaje que nos mandan los españoles que quieren ver un PP reconocible en sus principios y valores”, a saber, una fuerza “moderada, responsable, patriota y reformista”, ha detallado.

El presidente ha reconocido que “hace falta reconstruir el partido piedra a piedra después de todos estos meses tan complicados”, en referencia al proceso que ha liderado desde junio, tras la moción de censura que echó al PP del Gobierno, un proceso que, ha reconocido, ha sido un "trauma" para la formación. A diferencia de las voces más críticas de su partido, el presidente popular ha negado que se haya dado un viraje ideológico. “No creo que haya habido un giro a la derecha o la izquierda. Ocupar el centro no es cambiarse de sitio, es cobijar a más gente”, ha precisado.

Casado ha erigido al PP como el estandarte del centro derecha, frente a los otros dos competidores que han causado una sangría de votantes entre sus propias filas. “Es falso que en España haya tres derechas, es un tópico. En España solo hay un partido de centro derecha que es el PP”, ha afirmado, tras calificar a Vox de “ultraderecha” y a Ciudadanos de “socialdemócratas”, como ya se evidenció, ha dicho, en el llamado pacto del abrazo sellado entre Sánchez y Rivera en febrero de 2016. "No somos intercambiables, no somos lo mismo que Ciudadanos y Vox", ha zanjado.

El dirigente popular ha culpado de los malos resultados electorales a la fragmentación del voto y a la falta de “generosidad y magnanimidad” de Ciudadanos y Vox, que rechazaron sus propuestas de acudir con listas conjuntas o acordadas al Senado. “Ahora no tendríamos esta situación, ha sido una pérdida tremenda de esfuerzos”, ha criticado. Pero al mismo tiempo, el presidente del PP se ha querido desmarcar de esas dos formaciones políticas, alegando que solo les tendió la mano por “responsabilidad” porque lo “importante era que España no estuviera gobernada por Pedro Sánchez”. Todo ello a pesar de que el pasado viernes, a cierre de campaña, dijo que estaría abierto a un Gobierno con ministros de Vox.

De cara a la próxima cita con las urnas en menos de un mes, Casado se ha declarado “optimista”, y ha dicho que tras “el suelo de los 66 escaños” salen a por todas para recuperar el espacio electoral y ser un partido capaz de volver a ilusionar a todo un país y para evitar que los "nubarrones" de la desaceleración de la economía se conviertan en una "tormenta macroeconómica en breve" de la mano de los socialistas. 

A la cita de la Ejecutiva han acudido los principales barones territoriales del partido, excepto por el líder de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, quien se ha ausentado por tener sesión de control en el Parlamento gallego. Ello no le ha impedido mandar un firme mensaje a líder nacional, Pablo Casado, a quien ha pedido que el PP vuelva a posiciones de centro para "ensanchar" el partido, una petición que respaldan muchas voces populares. En todo caso, los barones parecen dispuestos a conceder una tregua de al menos un mes y cerrar filas en torno a Casado para evitar un nuevo descalabro electoral el 26M.

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