Albert Moncau: “Queremos que se beba más café solo y menos con leche”

Es el director para el sur de Europa de JDE, la segunda mayor distribuidora de café

Albert Moncau: “Queremos que se beba más café solo y menos con leche”

En el año 2015, Master Blenders (la antigua Sara Lee) y Mondelez se unieron para dar forma a Jacobs Douwe Egberts (JDE), hoy la segunda mayor distribuidora de café en el mundo, por detrás de Nestlé. El grupo aglutina más de 30 marcas, como L’Or, Jacobs, Marcilla, Harris o Senseo, entre las que también se cuentan algunas de las más potentes del mercado del té, como Hornimans. El director general del grupo en el sur de Europa es Albert Moncau (Barcelona, 1962), volcado en el lanzamiento de L’Or Barista, con la que pretenden conquistar más terreno en el mercado. En España, la compañía facturó el pasado año 250 millones de euros, de los que 220 millones correspondieron al café y 30 millones al té.

Cuentan con más de 30 marcas, a las que hay que sumar las de otras empresas. ¿Hay sitio para tanto café en España?

Mucho sitio. Y especialmente para el café en cápsula, que es en el que nos estamos centrando nosotros ahora. Si traes innovación y calidad al mercado, hay espacio y el crecimiento llega. Desde el lanzamiento en 2010 de las cápsulas, el mercado del café se ha multiplicado por seis. Vendimos más de 1.000 millones de cápsulas en España el pasado año. Además, desde la llegada de las cápsulas de aluminio en 2017 hemos crecido un 83%. Si a esto le sumamos que la cápsula tiene una penetración del 20% en España, hasta llegar al 85% de penetración que tiene el café hay un mundo de crecimiento.

¿La cápsula hace que el café de grano y el instantáneo pierdan cuota de mercado?

No necesariamente. En España, el mercado total creció un 7% el pasado año. El instantáneo sí perdió algo, pero el molido y el de grano subieron un 3% y el de cápsula un 21%. Lo que vemos es que las cápsulas, además de atraer a nuevos consumidores, llevan otro tipo de café a los hogares que ya son cafeteros, porque se duplica la forma de consumir. Estos hogares siguen comprando molido, pero también adquieren el nuevo formato.

¿Se bebe buen café en España?

Es como todo. Depende del tipo del café y del lugar en el que lo tomes. Si quieres, puedes encontrar muy buen café en España.

El consumidor medio suele quejarse del nivel de café que se encuentra en bares o restaurantes, sobre todo al compararse con países como Italia o Portugal.

Es parte del desarrollo que en cada país ha tenido el café. La historia marca mucho y durante muchos años España ha sido muy de torrefacto, de café de mezcla. En Italia tenemos un café más ácido y menos amargo. Con L’Or queremos desplazar al consumidor hacia el café arábica, que es más agradable. En España, casi el 80% del consumo es con leche, y eso hace que el café solo no esté tan desarrollado como en otras zonas, y por eso el 100% arábica no es tan importante aquí. Uno de nuestros objetivos es que el consumidor empiece a tomar más café solo y menos con leche.

Una de sus marcas, Marcilla, ha estado vinculada siempre al torrefacto.

Nuestras marcas están preparadas para dar calidad a lo que quiere el consumidor. Y Marcilla aquí se ha comprado mucho. Pero yo no diría que Marcilla se identifica hoy con el torrefacto. Precisamente, ha sacado el Crème Express, que es casi 100% arábica.

¿Es L’Or la marca mimada del grupo?

Es la marca prémium de la compañía y la que trae más innovación y calidad a nuestro port­folio. Utilizando los datos de Nielsen, L’Or representa el 30% de nuestras ventas y está en más de un millón de hogares españoles.

Su principal competidor es Nestlé, con Nespresso a la cabeza. ¿Cómo va la batalla por el café?

Nosotros estamos focalizados en traer nuevos consumidores y hacer crecer el mercado del café. Para eso, nuestra arma principal es la innovación y la calidad, y creo que seguiremos trayendo gente, como hemos hecho en los últimos años gracias a la innovación y la calidad.

Muchos consumidores compran una cafetera y luego se pasan a las marcas blancas que sacan sus propias cápsulas.

La competencia es muy sana, porque te inspira y te hace trabajar más y mejor. Pero no nos afectan. Cuando traes calidad el consumidor responde. Si hemos crecido un 83% en dos años es porque el cliente sigue con nosotros y aprecia la calidad.

¿Cómo funciona L’Or Barista?

Con un nuevo sistema más versátil que hemos desarrollado con Philips. Por un lado, la máquina tiene doble extracción de café, algo totalmente innovador. No hay ninguna en el mercado que tenga algo parecido. Por otro, tenemos la doble cápsula. Hasta ahora teníamos la sencilla, de dos gramos y medio de café, y ahora hemos lanzado una nueva que tiene unos cinco gramos, y que combinada con la doble extracción permite poder elegir entre más formatos. Con una sola cápsula grande puedes hacer un espresso, un ristretto, un doble ristretto, dos ristrettos, un café largo… La variedad es mucho mayor. Y seguimos teniendo la pequeña.

Muchas organizaciones ecologistas critican el uso de cápsulas por su impacto en el medio ambiente.

Nosotros apostamos por las cápsulas de aluminio y no las de plástico, porque además de ser más sostenibles conservan mejor el aroma y son más fáciles de reciclar. En cuanto al impacto en la naturaleza, seguimos la normativa UTZ, una certificación trazable y sostenible medioambiental y socialmente. Trabajamos en origen, con acuerdos globales e individuales con granjeros de cada zona para desarrollar esa eficiencia, y llevamos la normativa UTZ a todo el proceso.

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