El plan B de Commerzbank dejaría a Deutsche buscando un plan C

La alternativa a la fusión es obvia para el primero: que lo compre Unicredit, que tiene una filial en Alemania, HVB

Sede de Deutsche Bank en Fráncfort (Alemania).
Sede de Deutsche Bank en Fráncfort (Alemania).

La gran fusión de la banca europea ya no será. Los CEO de Deutsche Bank, Christian Sewing, y de Commerzbank, Martin Zielke, hicieron público ayer lo que los inversores ya sabían: los riesgos de ejecución y de capital hacen que la operación no tenga sentido. Commerz tiene un plan B obvio, pero haría bajar más a Deutsche en su propia lista de deseos.

Como ambos jefes reconocieron, la fusión de sus negocios nacionales tenía sentido en un mercado fragmentado. La combinación de la división de banca privada y trading de Deutsche, centrada en Alemania, con Commerzbank y la extracción de sinergias por un quinto de su base de costes combinada habría supuesto una rentabilidad del 9,6% sobre los fondos propios tangibles, calculamos. Por tanto, el plan B de Deutsche habría sido que Sewing se atuviera a su estrategia actual de reducción de costes e intentara retomar la fusión de Commerz dentro de unos años.

Ese plan B, sin embargo, tiene dos defectos. Uno de ellos es que el Plan A de Sewing –fusionarse ahora con Commerz– ha fracasado porque la unidad de trading de Deutsche reduce drásticamente las sinergias potenciales. El otro es que Commerzbank, que es de propiedad estatal en un 15%, tiene su propio y más atractivo Plan B.

BNP e ING han aparecido como potenciales compradores de Commerz. Pero como cualquier acuerdo estará condicionado al consentimiento de Berlín, Unicredit es la alternativa obvia. Tiene una filial alemana, HVB, y se adaptaría mejor a la preferencia de la cancillería por un paladín alemán.

Por tanto, tanto el Gobierno como Sewing necesitan un Plan C para Deutsche, cuyos credit default swaps (CDS) subordinados a cinco años subieron ayer 20 puntos básicos, hasta 350. En su declaración, Sewing añadió que los ingresos netos del banco de inversión para el primer trimestre implicaron una caída del 14% interanual.

Un plan C sólido haría que Sewing redujera en un tercio los activos ponderados por riesgo del banco de inversión. Si el impacto de hacerlo fuera de alrededor del 6% del total incluyendo los costes de servicio, como fue en general el caso de Credit Suisse, eso costaría 4.600 millones, y dejaría la ratio de capital común Tier 1 de Deutsche en el 12,2%, por debajo de su objetivo del 13%. Pero este golpe podría ser mayor, por lo que algunas estimaciones de las necesidades potenciales de capital de Deutsche se sitúan en los dos dígitos de miles de millones. Eso dejaría a Sewing contemplando un Plan D: otra emisión de derechos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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