El Tesoro rebaja sus necesidades de emisión este año por los bajos tipos de interés

La emisión neta de deuda se reducirá de los 35.000 millones previstos en enero a los 30.000 millones, la menor cifra desde 2007

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La ministra de Economía, Nadia Calviño, anunció hoy una de las últimas noticias económicas antes de que concluya el actual mandato de Pedro Sánchez. El Tesoro emitirá este año menos deuda de la que había previsto inicialmente, en concreto, reducirá su emisión neta –el saldo entre el total de colocaciones en mercado y las amortizaciones– en 5.000 millones de euros.

El endeudamiento neto del Estado crecerá este año por tanto en 30.000 millones de euros, frente a los 35.000 avanzados en enero, en la que será la menor cifra desde 2007. El volumen total de deuda emitida o emisión bruta se reducirá en la misma cuantía, hasta los 204.526 millones de euros, el 4% menos que el año anterior.

La revisión a la baja de las necesidades de emisión neta del Tesoro suele ser común y en 2018 ya se redujo en 5.700 millones de euros, lo que supuso un ahorro de 1.500 millones de euros en el pago de intereses. Para este año, el Tesoro contaba en principio con un aumento del coste de financiación. De hecho, el cuadro macroeconómico para 2019 enviado a Bruselas el pasado octubre y el manejado para los presupuestos presentado en enero contemplaban un tipo de interés para el bono a 10 años del 1,6% el pasado año y el 1,8% en este año. Sin embargo, la realidad de 2019 es que el bono soberano a una década se ha seguido abaratando y cotiza ahora al filo del 1%, en mínimos de octubre de 2016.

El Tesoro reconoce que la reducción del volumen de emisión neta se debe a los menores tipos de interés, a lo que se suma “la buena marcha de los ingresos y de la evolución de la ejecución presupuestaria, una gestión más eficiente de la Tesorería y el cumplimiento por parte de varias comunidades autónomas de los requisitos fiscal y financiero necesarios para acceder a financiación de mercado y su autonomía financiera”, según un comunicado difundido hoy. Así, en los últimos meses han acudido al mercado de capitales, tras años de ausencia, Andalucía, Baleares y Galicia.

El anuncio de Economía responde a la nueva realidad que terminó por confirmar el BCE en su reunión de marzo, cuando rebajó de forma drástica su previsión de crecimiento para la zona euro este año y retrasó a finales de año el momento de una eventual subida de los tipos de interés, que el mercado sitúa con poca convicción en 2020.

El resultado es la continuidad en el descenso de las rentabilidades de la deuda soberana, que además ha servido de refugio para el inversor en los momentos de mayor volatilidad. El rendimiento del bono español a 10 años ha pasado del 1,4% de enero –marcó máximos anuales ese mes en el 1,51%– hasta el 1,07% actual, sin que el ruido político ante la celebración de las elecciones generales del domingo ni las previsibles dificultades para la formación de un nuevo Gobierno hayan hecho mella. En consecuencia, el coste medio de la deuda en circulación ha seguido reduciéndose en los primeros meses del año, hasta situarse por debajo del 2,4%, según avanzó el Tesoro. A cierre de 2018 quedó en el mínimo histórico del 2,39%.

El coste medio de las nuevas emisiones, en el 0,64% al cierre del pasado año, también se ha reducido en lo que va de año, al 0,6%. La vida media de la deuda en circulación, que el Tesoro ha ido alargando en los últimos años gracias al menor coste de financiación, se mantiene en 7,4 años, en línea con los 7,45 de cierre de 2018.

Indicadores económicos a favor

El anuncio de la reducción de la emisión neta de deuda llega solo un día después de que Bruselas mejorara del 2,63% al 2,48% el déficit español en 2018, con lo que el país deja de estar sujeto al procedimiento de déficit excesivo. Es más, la previsión de Hacienda es rebajar el desfase en las cuentas públicas este año al 2%.

La cifra de emisión neta de 2019, en que se estima un déficit del 2%, contrasta con fuerza con los 96.600 millones de 2012, cuando el déficit público se disparó al 10,47% con el estallido de la crisis.

A cierre de 2018, el volumen de deuda pública quedó en los 1,1173 billones de euros y en febrero, había ascendido a los 1,188 billones. Para afrontar ese elevado endeudamiento, el actual Gobierno confía en que la economía española crecerá este año el 2,2%. El ratio de deuda sobre PIB se reduciría al 96%, desde el 97,1% de 2018.

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