Lerma, la villa ducal que quiso emular a El Escorial

El traslado de la corte a Valladolid fue decisivo para la villa burgalesa

Forma parte de la red de los pueblos más bonitos de España

Palacio ducal, actualmente Parador Nacional.
Palacio ducal, actualmente Parador Nacional.

La silueta del palacio ducal se adivina desde la carretera. El traslado de la corte española a Valladolid, en 1601, fue decisivo para la villa burgalesa de Lerma, erguida sobre un cerro a las orillas del río Arlanza. Su construcción fue un empeño de Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, el poderoso duque de Lerma y valido de Felipe III, con la intención de que representara para la nueva corte lo que había significado El Escorial para el reinado de su padre.

Bajo su patrocinio se erigió uno de los conjuntos histórico-artísticos de estilo herreriano mejor conservados de la España de comienzos del siglo XVII, diseñado por los mejores arquitectos de la época. En un tiempo récord, un villorrio medieval se transformó en una villa cortesana barroca que, aunque no alcanzó la grandiosidad de El Escorial, fue corte de recreo, adonde acudían personajes relevantes y escritores (Góngora, Lope de Vega...), y se celebraban suntuosas fiestas y banquetes en honor de los Reyes de España.

El palacio ducal, la plaza mayor de armas, con sus edificaciones, seis monasterios, una colegiata, seis conventos con tres órdenes religiosas…, dan cuenta de la relevancia que el valido quiso darle al lugar. La plaza mayor, con una superficie cercana a los 7.000 metros cuadrados, es el mejor punto de partida para recorrer Lerma. En sus momentos de esplendor sirvió de mercado de transacciones, corral de comedias, incluso de coso taurino en las salvajes fiestas del toro enmodorrado en las que se divertían los nobles.

Colegiata de San Pedro.
Colegiata de San Pedro.

Leyendas

Hay quien dice que, además, desde la plaza se accedía a una amplia red de pasadizos que unían el palacio, la colegiata y los conventos. La finalidad era permitir al duque y a la corte asistir a las ceremonias religiosas, sin pisar la calle, sin mezclarse con el vulgo, o también que el fin último de la existencia de estos pasadizos era proporcionar al duque una salida segura en caso de peligro.

La realidad es que la ciudad está prácticamente hueca y que bajo sus históricos adoquines se encuentran innumerables bodegas con una red de comunicaciones que han inspirado no pocas leyendas. Un misterio que se puede desentrañar estos días en el municipio burgalés.

La malla de pasadizos bajo sus adoquines ha inspirado no pocas leyendas

El Centro de Iniciativas Turísticas de la localidad organiza la visita Lerma bajo tus pies, una experiencia que trata de desmontar mitos y leyendas sobre el mundo subterráneo de la villa ducal. La excursión, que también promociona la Ruta del Vino del Arlanza, concluye con una visita a dos bodegas y una cata en el Parador, que ocupa actualmente el palacio ducal. Conviene reservar (947 177 002 / oficina@citlerma.com).

El palacio se extiende por todo un lateral de la plaza mayor. Originalmente, tenía unos inmensos jardines en la parte de abajo, en las orillas del río Arlanza, con fuentes, palacetes y siete ermitas, de las que solo se conserva una.

Monasterio de la Ascensión.
Monasterio de la Ascensión.

El edificio tiene cuatro torres, lo cual dice mucho del enorme poderío que desplegaba el duque de Lerma en la corte, ya que no estaba permitido que ningún palacio tuviera más de dos torres, salvo el de los reyes, pero a él se le concedió este privilegio.

El retrato ecuestre, pintado por Rubens en Valladolid, en 1603, de este personaje, a quien Felipe III de España y II de Portugal confió el poder, se encuentra en el Museo del Prado.

Cerca, en la plaza de Santa Clara, está el monasterio de la Ascensión o convento de Santa Clara y la colegiata de San Pedro, dos de las sedes que ocupan la nueva exposición de Las Edades del Hombre.

La sencillez del exterior de la colegiata no refleja lo que guarda en su interior ni la importancia que tuvo en su momento, cuando llegó a ser una abadía dependiente de Roma. En el centro de la plaza está enterrado el cura Merino, héroe de la guerra contra Napoleón. Aquí se encuentra también el mirador de los Arcos, desde donde se obtiene la mejor panorámica de la vega del río Arlanza.

Fiestas

Lerma recrea todos los años en agosto la Fiesta Barroca, una representación de las que el duque organizaba en honor del rey Felipe III durante su estancia en la villa. Además, los sábados del mismo mes se celebran conciertos en la colegiata de San Pedro, que reúne unas condiciones artísticas y acústicas inmejorables, y donde se conservan dos órganos excepcionales de comienzos del siglo XVII. Lerma forma parte de la red de los pueblos más bonitos de España.

Las Edades del Hombre

Cartel de las Edades del Hombre.
Cartel de las Edades del Hombre.

La trascendencia de los ángeles en la tradición cristiana, su estética y su iconografía protagonizan Angeli, la nueva edición de Las Edades del Hombre, inaugurada en Lerma el pasado 10 de abril y donde permanecerá hasta el mes de diciembre. Esta muestra de arte sacro, que ha recibido más de 11 millones de visitantes y ha expuesto cerca de 5.000 piezas en sus casi tres décadas de trayectoria, tendrá como sedes la colegiata de San Pedro, la ermita de la Piedad y el monasterio de la Ascensión de la localidad burgalesa. La imagen del cartel es obra del artista Eduardo Palacios.

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