Banca

La banca lanza una oleada de bonos y depósitos ligados a la Bolsa

Sabadell y BBVA optan por productos de menor riesgo. Santander y Bankinter eligen deuda ligada a varias acciones

La banca lanza una oleada de bonos y depósitos ligados a la Bolsa

Una vez que Mario Draghi ha retrasado una eventual subida de tipos al menos hasta final de año, los bancos vuelven a estrujarse el cerebro para ofrecer nuevos productos a sus clientes que ofrezcan rentabilidades atractivas y con el riesgo, al menos aparentemente, controlado. En esta ocasión, Sabadell, BBVA, Santander y Bankinter han optado por ofrecer a sus clientes depósitos y bonos que pagan un interés según la evolución en Bolsa de un subyacente (una acción o un índice).

Banco Sabadell ha optado por ofrecer productos para perfiles más conservadores que su competencia. En concreto, ha lanzado en lo que va de año dos depósitos referenciados a la evolución de dos valores de la Bolsa española. Uno de ellos tiene una vigencia de tres años y en cada uno de sus aniversarios paga un 0,55% en caso de que las acciones de Inditex superen los 26,04 euros a los que cerró el pasado 14 de febrero. En caso contrario, la remuneración se queda en el 0,2%. En cualquiera de los casos el inversor recupera el 100% de lo invertido en la fecha del vencimiento.

En cuanto al segundo depósito, está vinculado a la evolución en Bolsa de Iberdrola. Paga un 0,75% si en cada uno de los tres años sus acciones están por encima del precio al que cierren el 25 de abril. En caso contrario, paga un 0,25% y garantiza, como el anterior, la devolución del importe invertido.

De acuerdo a su documento PRIIPS, estos productos están catalogados como de bajo riesgo, con un uno en una escala hasta siete. Tanto es así que Sabadell afirma que su público objetivo es un inversor minorista con "un nivel básico de conocimiento o experiencia previa en el producto o productos similares", según reza este documento.

El nivel de riesgo del depósito estructurado que ofrece BBVA es superior, de dos sobre siete. No en vano, el producto está orientado a inversores minoristas con "un conocimiento medio" o "experiencia previa" en este tipo de inversores. Y es que su subyacente es más complejo, el euríbor a tres meses, habitualmente utilizado para los préstamos a empresas. El producto tiene una duración de 10 años y paga un 1,1% en caso de que en cada uno de ellos este índice no esté por debajo del -0,5% y haya subido menos del 0,2% en cada ejercicio.

Los bonos estructurados por los que han optado tanto Santander como Bankinter están orientados hacia un inversor más especializado. Si bien los productos que oferta la entidad de Ana Botín están también dirigidos a clientes minoristas, exigen una inversión mínima de 10.000 euros. El mismo umbral que establecen los de Bankinter.

Santander emitirá hasta 100 millones de euros en estos bonos, que venderá en sus oficinas hasta el 17 de mayo, según el folleto remitido a la CNMV. Están vinculados a la cotización de las acciones de LVMH, Axa, Iberdrola y Volkswagen. Pagará un 1,5% anual si en cada uno de sus seis años de vigencia estos títulos han subido en Bolsa. En caso de que no sea así en ninguno de los casos, abonará un 0,4% al vencimiento. No entrañan, eso sí, pérdidas.

Bankinter, por su parte, comercializa en sus oficinas una emisión de hasta 30 millones. En este caso, paga en su primer aniversario un 1,15% sobre el 90% de la inversión. Cuenta con otro cupón variable, de entre el 1,15% y el 5,75%, que se paga en caso de que en los años siguientes la acción de BBVA haya subido, lo que provoca la amortización del bono y la devolución del 10% de la inversión que quedaba. Si no es así cinco años después, y la acción ha caído más de un 15%, el inversor afrontará pérdidas de hasta el 10%.

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