Blackstone abre la puerta a la venta de pisos sociales comprados en Madrid

El fondo pone en el mercado casas de su socimi Fidere

Baraja incluir una pequeña parte de las 1.860 adquiridas a la EMVS de la capital

Viviendas propiedad de Blackstone adquiridas en 2013 al Ayuntamiento de Madrid.
Viviendas propiedad de Blackstone adquiridas en 2013 al Ayuntamiento de Madrid.

El fondo estadounidense Blackstone ha iniciado un proceso de venta de activos en el que por primera vez está abierto a incluir casas procedentes de la adquisición en 2013 al Ayuntamiento de Madrid, que consistía en una cartera de viviendas sociales destinadas al alquiler.

Blackstone prepara un proceso de venta, todavía en fase inicial, en el que incluye cerca de una decena de bloques de viviendas de su socimi Fidere, entre las que previsiblemente se incluirá entre el 10% y el 15% de la cartera adquirida al ayuntamiento hace seis años, según indican fuentes conocedoras de las intenciones del fondo. La firma americana ha declinado hacer comentarios.

La intención final del fondo, a medio plazo, es deshacerse de la totalidad de las 1.860 viviendas adquiridas a la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS), según indican fuentes en conversaciones directas con Blackstone. Después de seis años, esta gestora de fondos comienza a analizar la idea de finalizar su periodo de inversión en estas propiedades.

Este tipo de gestoras de fondos invierten por plazos que suelen ir de seis a siete años, después venden los activos y recogen plusvalías si, como es el caso, el mercado inmobiliario ha vivido un ciclo alcista. Blackstone adquirió la cartera a la EMVS por 128,5 millones de euros. Esa cartera la incluyó en la socimi Fidere, que cotiza en el Mercado Alternativo Bursátil desde 2015.

En esa sociedad, el fondo ha ido incluyendo otros activos residenciales destinados al alquiler para sumar 7.000 viviendas. Dispone de casas en la Comunidad de Madrid, Cataluña, Andalucía, Canarias, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Murcia, según las cuentas del primer semestre de la socimi. La transacción de estos edificios se incluye en una cartera más amplia en la que también se incorporan oficinas, tal como adelantó El Confidencial en marzo. El valor conjunto del portfolio podría situarse entre 400 y 600 millones. Aunque ahora rote alguno de estos activos, la firma de Nueva York sigue en periodo de inversión en España.

En la cartera residencial de Fidere que sale al mercado, con valor de entre 150 y 200 millones, se encuentran esa porción de las antiguas casas sociales en Madrid, pero también otras libres en los municipios madrileños de Torrejón, Getafe, Móstoles, Colmenar, además de en Barcelona y Guadalajara. Una de las fuentes inmobiliarias consultadas señala que la inclusión de los pisos que fueron de la EMVS todavía no está decidida para el primer paquete de venta.

Esas residencias de la EMVS de protección pública, construidas en la década pasada, estaban destinadas fundamentalmente a alquiler joven. En este tiempo con Blackstone como propietario ha concluido el plazo de la protección pública de esos arrendamientos, por lo que ya funcionan como vivienda libre, lo que aumenta su valor. Para Blackstone, según las fuentes, estos edificios de Fidere ya están entrando en una etapa de madurez (o el momento de desinvertir) tras haber destinado recursos a su mejora, rebajar la tasa de morosidad, aumentar la ocupación y acrecentado las rentas que recibe por alquileres.

Por eso, desde el mercado se entiende que los inmuebles que Blackstone ahora rota están dirigidos a inversores que tienen un menor coste de capital y pueden pagar más por unas buenas propiedades con rentas estables. Es el caso de las aseguradoras y fondos de pensiones, que precisamente han mostrado en los últimos tiempos mucho interés por el segmento de las viviendas destinadas al alquiler. Aunque este capital, fundamentalmente internacional, se ha encontrado con escasas oportunidades de comprar, debido al limitado parque de alquiler.

El rey de la vivienda y un conflicto político

Fondo. Blackstone es el mayor fondo inmobiliario del mundo ya que gestiona propiedades por 121.000 millones de euros. En España se ha convertido en el rey inversor en los últimos años, comprando la cartera vinculada al ladrillo de Popular, las socimis Hispania (hotelera) y Testa, entre otras compras. Dispone también de los servicers Anticipa y Aliseda. Entre varias socimis controla casi 30.000 casas en arrendamiento, principalmente en Testa y Fidere.

Polémica. La venta decidida por Ana Botella (PP) de las viviendas sociales a Blackstone conllevó un cúmulo de protestas de la oposición, de los inquilinos y de asociaciones. Manuela Carmena (Ahora Madrid) prometió llevar esa transacción a los tribunales pero no logró ningún avance en ese sentido. Solo el Tribunal de Cuentas ha condenado a Botella y su equipo, en una sentencia recurrible.

Aunque los potenciales inversores no han recibido todavía el cuaderno de venta de Blackstone, entre los potenciales candidatos estarían firmas como el fondo de pensiones APG (que en España cuenta junto a Renta Corporación con la socimi Vivienio), aseguradoras como Axa (que ya ha encargado un proyecto de llave en mano a Acciona) o Ares (otro proyecto con Aedas), entre otros.

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