Los drones de Alphabet ya podrán repartir productos en EE UU

La empresa dueña de Google consigue el permiso del Gobierno norteamericano

Un avión no tripulado.
Un avión no tripulado.

La empresa Alphabet, dueña de Google, se ha convertido en la primera compañía que recibe el permiso del Gobierno de Estados Unidos para operar vuelos con drones para entregar productos a clientes a través de estos aviones no tripulados.

Wing, filial de Alphabet, ha conseguido la misma autorización para operar que tienen pequeñas aerolíneas y ya ha anunciado que planea comenzar, de manera rutinaria, a entregar productos en dos zonas rurales del estado de Virginia, ubicado en el este del país norteamericano, en pocos meses.

"Es muy emocionante para nosotros haber obtenido el permiso del Gobierno para administrar este negocio con nuestra propia tecnología", ha dicho el consejero delegado de Wing, James Ryan Burgess. Y ha agregado que se trata de algo "fundamental" para su compañía, pero también para la industria de aviones no tripulados en general.

La regulación respecto a los drones en Estados Unidos todavía no permite que los aviones sobrevuelen en áreas urbanas o densamente pobladas por lo que, de momento, la empresa solo podrá operar en determinadas áreas en Virginia, aunque podrá solicitar el permiso para expandirse a otras regiones, según sostiene la agencia Bloomberg.

Si bien decenas de empresas que trabajan en programas de prueba han obtenido permisos de la administración estadounidense para realizar vuelos de pruebas o entregas en distancias cortas, nunca ha habido una compañía dedicada exclusivamente a la repartición de productos a través de drones que haya recibido la autorización del Gobierno. 

Las autoridades estadounidenses exigieron a Wing crear extensos manuales, rutinas de entrenamiento y una jerarquía de seguridad, tal como lo debe hacer cualquier compañía aérea.

El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado que las empresas que reciban permisos también deben ser propiedad mayoritaria de ciudadanos estadounidenses bajo las restricciones impuestas por el Departamento de Transporte.

Algunas compañías de drones se quejaron de que el proceso fue demasiado "oneroso". Muchos de los requisitos que tenían sentido para una aerolínea chárter, como auxiliares de vuelo y cinturones de seguridad para la tripulación, no se aplicaron a ellos, según han dicho.

Por otro lado, el consejero delegado de Wing ha afirmado que el proceso de solicitud fue "muy riguroso y completo" y que demandó el tiempo necesario.

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